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CO.P.A.I.: Un Consorcio al servicio de la comunidad iblea.


El Co.P.A.I.-Consorcio Promoción Área Iblea- sociedad de consorcio mixto público-privada, ha sido fundada en 1991 para poyectar, realizar y gestionar el Programa de Iniciativa Comunitaria (PIC) Leader I. Objecto principal del proyecto Leader I era sustentar a las zonas rurales desventajadas mediante acciones en favor del desarrollo local. En principio la actuación del PIC Leader I ha hecho que surgieran problemas organizativos superados seguidamente a cambiamentos al vértice del Consorcio que ha llevado a la guia del mismo, como Presidente del Consejo Administrativo, el prof. Corrado Monaca, en aquel tiempo representante de la Provincia Regional de Ragusa. La experiencia administrativa, unida al conocimiento del ambiente socio-político local ha permitido de poner a punto una estrategia operativa real con éxitos, que han consentido al Consorcio conseguir buenos resultados y han dado credibilidad a su acción de soporte al desarrollo del área iblea.
Actualmente cubre el cargo de Presidente del Consejo de Administración el doct.Giovanni Frasca, ya alcalde del Ayuntamiento de Modica, el de Administrador Delegado y de Resposable del Plan de inovación rural el prof. Corrado Monaca y el de Responsable administrativo y financiero la doct.ra Rosaria Suizzo.
El capital social del CO.P.A.I. es de 68.000.000 liras, suscrito por el 15,4% de entidades públicas ( Provincia Regional de Ragusa y Ayuntamiento de Pozzallo), por el 0,73% de Asociaciones no comerciales (Legambiente Ragusa), por el 81,67% de instituciones privadas operantes en el sector manofacturero, agrícolo, comercial,terciario y por el 2,20% de estudios profesionales.


ACTIVIDADES EFECTUADAS – Leader I
El CO.P.A.I ha realizado ya el proyecto Leader I, financiando cuatro géneros de actividades:
Obras físicas;
Actividades promocionales y formación profesional;
Análisis, estudios y búsquedas;
Funcionamento del GAL (Grupo de Acción Local).
En el actuación del PIC Leader se ha privilegiado la “inmaterialidad” de los interventos programados. Se trata de acciones de prevalente interés colectivo, que sólo indirectamente han producido beneficios económicos a los síngulos operadores.
La realización del c.d. obras físicas –restructuración fabricados rurales (Eremo de la Giubiliana,el Gelso,el Carrubbo y Villa Teresa), restauración de caminos, señales turísticas, han determinado una ganancia notable sobre el territorio. Beneficiarios intermedios han sido las empresas y los prestadores de mano de obra ocupados en los trabajos materiales; beneficiarios finales la entera colectividad que podrá disfrutar de nuevos servicios financiados por fondos comunitarios y del Estado con la coparticipación de los privados.
Las actividades relativas a la formación profesional han dado respuesta al doble intento de dar ocupación y poner las bases para crear nuevas profesionalidades de emplear en el lugar.
Las acciones promocionales han curado ,de un lado, la divulgación de las finalidades y de las actividades del Consorcio, por otra parte el lanzo de aciendas agri-turísticas insertas en el circuito ibleo.
Por lo que se refiere a la voz “análisis, estudios y búsquedas” el CO.P.A.I. ha efectuado estudios dirigidos a un profundo conocimiento del área y de sus problemáticas socio-económicas, relieves topográficos para la gestión de recursos turísticos y análisis de marketing en el campo agro-alimentario y agro-turístico.

ACTIVIDAD DESARROLLADA – Leader II
En fecha ____________ el CO.P.A.I. ha obtenido aprobado el Leader II.
Zonas interesadas:
Territorios de los ayuntamientos de:
Acate
Chiaramonte Gulfi
Giarratana
Ispica
Modica
Monterosso Almo
Pozzallo

Los ayuntamientos de Ispica y Pozzallo, aunque sus territorios sean excluidos del programa comunitario Leader II, han sido insertos sólo para operaciones estratégicas cuya peculiaridad implica los territorios sobre elencados (entre otras Cava de Ispica y Deversificación y receptividad turística local en todas las estaciones del año).

Objectivos:
Formar en el tejido social algunas figuras profesionales que sean, en el futuro, puntos de referencia para los operadores económicos que tendrán exigencias de innovación y de desarrollo y que hagan, al mismo tiempo, de animadores del desarrollo local (submisura b);
Realizar algunos fondamentales interventos en el sector de la valoración cultural y turística del territorio (submisura c,submisura f );
Promover la transformación innovadora de productos agrícolos locales (submisura d);
Crear los instrumentos para el acceso fácil a la información sectorial,cultural y científica (submisura a,submisura d);
Avalorar los recursos locales naturales, potenciando las actividades existentes (submisura c, submisura f);
Calificar los factores inmateriales del desarrollo con la creación de ambientes apropiados (submisura de acción 2);
Crear centros de zona para la valoración de los productos artesanales típicos (submisura d, submisura f);
Potenciar las competencias locales (submisura a);
Avalorar la oferta de la identidad local con adecuados instrumentos de promoción publicitaria (submisura e);
Desarrollar las relaciones con los grupos de acción local, nacional y europeo para el intercambio de experiencias y la construcción de comunes proyectos de coperación (submisura c ).

Actas ya publicadas y asignadas:
Innovación de producto y de proceso en el campo de la transformación agro-alimentaria (500.000.000 liras);
Comercialización;
Eventos comerciales en Italia y en el extranjero (395.000.000 liras);
Potenciamento,receptividad turística rural, calidad de los servicios, aumento de sitios para dormir de la red iblea (400.000.000 liras);
Comercialización, totem infocomercial (201.000.000 liras);
Centro documentación Cava de Ispica (300.000.000 liras);
Comercialización – campaña de mercado local (195.000.000 liras);
Diversificación y receptividad turística local en todas las estaciones del año (200.000.000 liras);
Comercialización, comercio electrónico (180.000.000 liras).

Actas de inminente publicación:
Asistencia técnica a las actividades productivas, animadores en el sector del PMI (110.000.000 liras);
Asistencia técnica a las actividades productivas, animadores en el sector de la agricultura (110.000.000 liras).

Iniciativas para actuar:
Museo del deshilado (280.000.000 liras);
Museo al abierto (200.000.000 liras);
Ciudad hostal (280.000.000 liras);
Centro multimedial (210.000.000 liras);
Molino Cava de Ispica (134.000.000 liras);
Sendero Cava de Ispica (100.000.000 liras);
Agencia de desarrollo (250.000.000 liras);
Grande sendero ibleo (300.000.000 liras).


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Presentación

La provincia de Ragusa, la menos amplia y la más joven entre las provincias sicilianas (1926), ocupa la parte sur-oriental de la Isla y se distribuye entre un territorio de 1600 kilómetros cuadrados para una población aproximadamente de 300.000 habitantes.

El paisaje, las costumbres, el mar y la historia, la convierten en un itinerario de estudios buscado y encantador no muy lejos, por características, de aquello más grande y también único de la Sicilia oriental y de toda la Isla.

Es, en efecto, a este amplio territorio al que la provincia de Ragusa está unida por aspectos físicos, arquitectónicos y ,por supuesto, históricos.

Esto no precluye a la provincia, como las otras en Sicilia, mantener propias características y la propia identidad, que cualquiera puede tomar y saborear visitándonos.

Trazaremos, ayudándonos con obras de escritores y estudiosos locales y no locales, que la describieron muy bien, un perfil histórico, geográfico, económico y cultural de este territorio y de sus doce ayuntamientos, cuanto más completo y claro de ofrecer al visitador, al emigrante, al estudioso y .....al navegante.

Geografía

El territorio ibleo, delimitado entre el canal de Sicilia en el sur y las provincias de Caltanisetta, Catania y Siracusa en el este y oeste, está constituido por una zona en su mayoría montañosa, ocupada casi toda por la meseta de los montes Ibleos, de los cuales el más alto, el monte Lauro, llega a medir 986 metros de altura.

Zonas llanas están de todas forma presentes en el área septentrional del territorio, en el valle del Ippari, que incluye los ayuntamientos de Acate, Comiso y Vittoria y constituye el mayor soporte agrícolo de la provincia.

El territorio, en su mayoría calizo, tiene un aspecto más bien árido y pedregoso, pero capaz también de ofrecer sugestivas especies en primavera, con colores y efectos de áspera y selvaje belleza.

Típicos son los “muri a secco” (paredes hormas) que como una telaraña entretejen todo el territorio y constituyen junto a la algarroba un elemento dominante del panorama ibleo.

La obra de tala incontrolada efectuada por el hombre en los siglos pasados, que ha quitado al terreno su natural humedad y la escasez de las lluvias contribuyen a una difícil falta hídrica.

Pocos y cortos, entonces, los ríos como el Acate o Dirillo (53 km), el Ippari, el Irminio.


Otra importante característica de esta zona es la presencia de verdaderos y propios “canyons” o cavas excavadas por las aguas de los torrentes que, no fueron absorbidas por la tierra iblea caliza e impermeable y que han formados surcos siempre más profundos y amplios.

Un importante recurso hídrico ha sido la realización de molecones, como los de los ríos Irminio (llamado S.Rosalia), Dirillo (cerca de Licodia Eubea) y Mazzarrone (cerca de Chiaramonte).

La flora, en su mayoría, es de tipo mediterráneo deferenciada por la altura: encinas y plátanos en las zonas montañosas, junto a adelfas, higos, acantos, algaparras, cañas y sobre todo algarrobas, en el restante territorio.

La fauna, también por culpa de las ya citada talas, no es seguramente, entre la más ricas: conejos salvajes, comandrejas y volátiles, más que nada en la zonas montañosas, pero también pájaros raros como el flamenco rosa, espátula y el halcón pescador, en las zonas más pantanosas (cerca de los molecones) y gaviotas, en diferentes especies, en la costa.

El clima, por cierto mediterráneo, varía, con inviernos fríos y veranos calurosos y secos en las partes más interna y en los montes, y llega a ser más suave y húmedo en la costa por influencia del mar.

Historia

Las orígenes históricas de la provincia de Ragusa se introducen en aquellas de toda la isla siciliana, en las leyendas, en los primeros rastros de poblaciones, en las varias dominaciones que se han sucedido a lo largo de los siglos, dejando todas una señal, hoy muy visible en la arquitectura y en el arte de las ciudades y del territorio.

Sicanos y Sículos, como primeras poblaciones prehistóricas que se han averiguados (XVIII-VIII sec. a.C); los Fenicios y sobre todo los Griegos, éstos últimos y primeros efectivos colonizadores (VIII sec. a.C.); los Romanos (III a.C.-II d.C.), que hicieron de Sicilia una Provincia del Imperio; los Bizantinos y las poblaciones bárbaras, Gotones, Visigodos, Vándalos (IV-VIII d.C.); Árabes (VIII-X d.C.), que como los Griegos favorecieron un importante desarrollo económico-cultural de la isla; los Normandos (XI-XIII d.C.),con los cuales Sicilia alcanzó la máxima prosperidad económica, civil y cultural; los Angioinos de Francia (XIII-XIV d.C.).

En 1282 una revuelta que interesó toda la Isla, llamada “Vespri Siciliani”, logró levantar a condado Ragusa y Modica, gracias al nuevo rey Pietro de Aragón, con el cual Sicilia confiaba poner fin al “mal gobierno” de los Angioinos.

Después de pocos años, en 1286, los dos condados serán unidos en el único Condado de Modica, cuando Manfredi de Chiaramonte, heredero del Condado de Ragusa, se casó con Isabella Mosca, heredera del de Modica.

Los Chiaramonte, descendientes lejanos del emperador Carlo Magno, llevaron el condado por poco más de un siglo, favoreciendo la economía, y consiguiendo, a través de juegos de poder y bodas “de conveniencia”, una parte de gran importancia en el tablero político siciliano.

Adquisición de tierras y herencia exterior al condado: la señoría de Cefalú, la Marca Antoniana, Caccamo y Gulfi. Títulos y privilegios de toda especie: Capitán Verdugo de Palermo, Vicario General, Grande Senescal y Grande Condestable (Manfredi I): Señor de Nicosia (Giacomo); Vicario (Manfredi III), una parte muy importante que asignaba el gobierno en uno de los cuatro territorios (por cuatro Vicarios) en que fue partida administrativamente la isla durante el “mal reino” del Rey Federico.

Giacomo, último rey de los Chiaramonte, en 1392, por haber capitaneado una coalición antiaragonesa, fue declarado rebelde y condenado a muerte (condena luego no ejecutada).

Se cerraba así el ciclo de los Chiaramontes que llegaron a ser, durante un siglo, una de las familias más poderosa de Sicilia, constituyendo un ejemplo típico, del período feudal particularmente, de la afirmación del poder local, con el cual el poder central (Rey, Emperador..)tuvo que comprometerse (concesión de investiduras, títulos, tierras, privilegios, como el de acunar moneda propia) o, en la hipótesis peor, luchar (la condena de Giacomo constituye un ejemplo).

Empezaba entonces un nuevo período y la subida de otra poderosa familia crecida en la sombra de los Chiaramonte, los Cabrera (también Caprera).

El primer Conde fue Bernando Cabrera, que se apoderó de todos los bienes de los Chiaramonte y comenzó un período de irregularidad y tensiones en el territorio, provocadas por algunos grupos, sobre todo popolanos, aún fielmente unidos a los Chiaramonte.

Matanzas, torturas y cautividades sofocaron cada tentativa y consintieron a Bernardo seguir reinando y ampliando, en pocos años, el Condado prácticamente a las actuales dimensiones de la provincia de Ragusa: a las originarias Modica, Ragusa, Scicli, Spaccaforno (hoy Ispica) se añadieron las zonas del “Caricatore” de Pozzallo y S.Croce Camerina, y los territorios que hoy corresponden a Vittoria, Comiso, Acate, Chiaramonte Gulfi, Giarratana y Monterosso Almo.

En Sicilia reinaba en aquellos tiempos Martino I de Aragón, del cual Cabrera fue vasallo muy fiel (elegido Comandante en Jefe del Ejército, Virrey y Contable del Reino), por lo menos hasta la muerte del Rey (1409) y de su heredero, el padre Martino II, llamado “el viejo” (1411).

Bernardo en efecto intentó contrastar la parte de Bianca de Navarra, Vicaria de Sicilia y nuera de Martino II. La disidencia duró muchos años, hasta la elección del nuevo rey de Sicilia, Ferdinando I. Además en el mismo año, Bernando se puso malo y murió de peste y fue enterrado en la vieja iglesia de S.Jorge en Ragusa.

Seguía un nuevo período de sublevaciones dentro del Condado, siempre descontento de la política de los Cabrera. Importante fue la revuelta estallada en Ragusa en 1447, a lo largo de la cual fue quemado el archivo municipal y fue asesinado un hijo del nuevo Conde, Giovanni Bernardo. Esto fue muy íntimo del rey, por el cual había ya conquistado Nápoles en 1442.

Por culpa de estas continuas sublevaciones la Cancillería del Condado se trasladó a Modica, segunda ciudad del Condado hasta ese momento. A Giovanni Bernardo siguió, en 1466, Giovanni II y a esto, en 1474, Giannotto, bajo del cual hubo el terrible “exterminio de los Hebreos” (1474) que comenzado propio en Modica por un “crimen de pais” se extendió en toda Sicilia.

En 1480 Anna, hermana de Giannotto, se casó con Federico Henriquez, descendiente del Real Casado de los Aragoneses, llevándole como regalo el Condado, que pasó a sus manos y que fue transmitido de padre a hijo hasta el 1702, año donde Giovanni Tommaso Henriquez se rebeló contra el Rey, tomando la defensa en favor de Carlo de Austria y por eso fue justiciado.

En realidad, también con los Henriquez, como con los precedentes Cabrera (por lo menos después de Bernardo), el Condado perdió los fastos y la importancia conseguida en los tiempos de los Chiaramonte, y se sucedieron revueltas y rebeliones períodicamente a lo largo de todo su gobierno, dejando comprender el sentimiento y la opinión de los súbditos.

Hay que recordar, alrededor del 1600, el nacimiento de la ciudad de Vittoria, en onor de Vittoria Colonna, esposa de Luigi Henriquez.

Otro más trágico acontecimiento fue el terremoto del 1693, que afectó a toda la Sicilia oriental y revolvió o destruyó territorios y ciudades enteras: Catania, Lentini, Noto, Scicli, Ragusa, Chiaramonte y muchos más pueblos en la que se llamaba comunemente “Val de Noto”, fueron abatidos. Otros padecieron daños muy graves: Modica, Spaccaforno, Niscemi, Vittoria,...

Los daños inexpresables: 6000 muertos y monumentos, obras artísticas y testimonios de épocas y poblaciones pasadas, borrados para siempre.

La reconstrucción, por lo menos en los cincuenta años sucesivos, fue en todas partes “sontuosa” y “representativa”, celebrando no solamente el fasto y el poder de la nobleza, sino también el orgullo y la fuerza de las ciudades y de la población contra la de la naturaleza.

La condena de Giovanni Tommaso puso fin a la autonomía administrativa y política del condado, que se iba uniendo al patrimonio del rey (1703); seguirá la historia de la isla hasta nuestros tiempos.

En 1713 Sicilia pasó a los Savoia, en 1720 a los austríacos y en 1734 a los Borbones de Francia, que en 1816 la unificaron junto a Nápoles en el “Reino de las Dos Sicilia”, que llevaron hasta el 1861, año de la liberación y anexión al “Reino de Italia”.

Administrativamente, el territorio del ya ex condado se colocó bajo la provincia de Siracusa (ya lo estaba durante el reino de las Dos Sicilia), hasta el 1926, cuando Ragusa fue declarada provincia de Italia.

Economía

Hoy en día la economía de la provincia de Ragusa, que sigue luego, en general, aquella de toda Sicilia, presenta un carácter sobre todo agrícolo, no obstante un clima y algunos aspectos físicos no muy favorables.

Todavía, la industria, que sigue desarrollándose aquí con atraso notable respeto al resto de la nación, y el turismo, representan algo muy importante, y constituyen, por lo menos en potencia, una buena fuente de riqueza y de ocupación.

El alto nivel de la agricultura en buena parte es debido a la intensa actividad de generaciones de campesinos que han intentado aprovechar al máximo la cultivabilidad de las tierras, arrancándolas a las montañas y a las rocas.

Así la tala, ya mencionada, el despedregar de territorios enteros, la creacción de las “lenze”, mecetas en las cuestas de los montes, la creacción de zonas de regadío, han permitido alcanzar un buen nivel de producción y de riqueza.

Muy importante es en este sentido la potenciación de las estructuras técnicas y comerciales, mercados zootécnicos y de productos de la huerta, y de las vías de comunicación, todos elementos fundamentales de una agricultura ya no de sostén, sino de mercado.
Variada y diferente la producción agrícola: muy importante la zona llana del valle del Ippari, por la producción de “primaticci”, productos de la huerta a rápida maduración, de agrios y donde se puede además “confiar” en el cercano mercado de Vittoria, uno de lo más importantes en toda Europa.
Hay que recordar también los productos del ganado.
El alto nivel de la agricultura influye en el sector secundario, en que buena parte de las estructuras industriales se dedican a la elaboración de los productos agrícolos y están de todas formas unidas a ese sector.
Almazaras, oleificios, industrias queseras están en todo el territorio. Y después la industria para la elaboración de la piedra, del asfalto, de la “piedra pez” (para ladrillos de pavimentación y construcción), extractiva (petróleo en la zona de Marina de Ragusa).
Por fin el turismo, gran recurso para la economía iblea, ofrece itinerarios diferentes por interés y aspectos ambientales.
La historia y el arte en el barroco de los centros de Ragusa Ibla, Modica y Scicli y en los importantes sitios arqueológicos de Kaukana, Kamarina y Cava de Ispica; la tranquilidad y el aire fresco y saludable del campo y de las zonas montañosas; naturalmente el mar, con unas de las costas más hermosas de la Península.
En los últimos diez años, en particular, han nacido numerosos hoteles, que han suplido, por lo menos en parte, un problema de estructuras que compromite una total explotación del sector.
Está claro que este “problema” contribuye en mantener y preservar la hermosura de nuestra Isla.
El campo
El territorio de la provincia de Ragusa presenta un aspecto en su mayoría montañoso: el perfil montañoso es muy dulce y con alturas siempre inferiores a los 1000 metros, (los Ibleos con los 986 m. del monte Lauro representan la cumbre más alta), las fértiles zonas llanas descienden dulcemente hacia cuestas bajas y uniformes, constituidas por tierras aluvionales.
Hay muchos “muri a secco” que, articulándose en la tierra como una telaraña, enmarcan campos y pastos.
La flora con las debidas diferencias unidas a la altura, es en su mayoría de tipo mediterráneo: encinas, plátanos, algarrobas junto a adelfas, higos, acantos y cañas.
El territorio ibleo, habitualmente seco, en primavera muestra estupendos colores de un escenario de belleza salvaje y severa. Muy características son las “cavas o canyons”, cañones profundos que pequeños ríos han grabado en la caliza cuyo territorio está casi todo formado.
Los ríos de la provincia son: el Acate o Dirillo largo 53 km, que nace en el monte Lauro; el Ippari, que tiene muchas fuentes entre Comiso y Vittoria, una de las cuales es la Fuente Diana y desemboca cerca de Scoglitti, en la antigua Kamarina; el Irminio, que también nace en el monte Lauro, cerca de Giarratana, corre entre Ragusa y Modica y desemboca en el Canal de Sicilia.
La fauna es muy pobre, está casi entre las más pobres de todas las provincias italianas, por la escasez de mamíferos selváticos causada por la loca tala pasada. En los montes hay aún algunos conejos salvajes, algunas comandrejas y pocos pájaros.
La gastronomía
Lugar de encuentro entre Oriente (griego y árabe) y Occidente (itálico, normando y suevo), Sicilia también en el nivel gastronómico es el resultado de siglos de intercambio entre diferentes pueblos.
Rica en multitud de sabores, desde el picante hasta el salado y el dulce, la cocina ragusana es al mismo tiempo genuina y sabrosa.
Típicos son: los “pastieri”, pequeños timbales de carne picada de cordero y cabrito, aliñada con pimienta, queso y huevos, muy típicos en Modica; las “impanate ragusane” que es un rito tomarlas en el período pascual.
Una variación de las “impanate”, más fácil de encontrar en todo el año, son las “scacce”, costituidas por sutiles hojas de masa de harina rellenas con espinacas o requesón o brócolis o tomate, berenjenas...
Otro típico producto es la carne de cerdo que se puede encontrar en los comercios en forma de costilla rellena, longaniza o gelatina. La última es más producida en Chiaramonte Gulfi. Está hecha con corteza, piés y cabeza de cerdo bien hervidos y cubiertos con su caldo, aromatizado con hojas de laurel, pimienta negra, vinagre y zumo de limón. Solidificándose en gelatina el caldo lleva por arriba el laurel, la pimienta y la grasa, que así pueden ser quitados con facilidad.
Siempre en Ragusa podemos probar el conejo a “partuisa”, los garbanzos cocidos con carne de cerdo y el “macco”, un puré de habas.
En la meseta es posible saborear el “caciocavallo”, típico queso de leche de vaca, con formas de paralelepípedo, cuyo nombre deriva de la particular postura en la que se ponía a madurar en los tiempos pasados.
En Modica hay muchas ocasiones para encontrar y probar diferentes dulces típicos. Unos de estos son los “affucaparrinu”, literariamente estrangulacuras. Son galletas duras y se guardan bien en la despensa de casa; son hechas con harina, huevos, manteca y poca azúcar, según la técnica de los “taralli”: amasados mucho tiempo, puestos en el agua hirviendo y sacados en cuanto floten, se dejan secar y luego se ponen en el horno.
Otra especialidad modicana son los “nucatoli”, galletas de pasta blanda que tienen dentro una mezcla de higos secos, fruta confitada, miel, almendras, canela y conserva de cedro; la palabra “nucatola” es árabe, naqal = fruta seca.
Sabrosos son los dulces de almendras, como el turrón, los amaretti y los típicos “mpanatiggi”, que llevan por dentro también chocolate, filete de ternera y especias varias.
Hay también muchos helados y pasteles en general, en los cuales los hábiles pasteleros ibleos, sobre todo modicanos, incluyen fantasía y siglos de experiencia. También la “pignolata” está muy conocida en toda la provincia: son bolitas de pasta al huevo leudada, grandes como avellanas, puestas en el horno y decoradas con una glasa de azúcar blanca o de chocolate. Solidificándose la glasa, se quedan en forma de piña que determina su nombre.
Los amantes del buen vino pueden saborear los típicos: Cerasuolo de Vittoria, Ambrato de Comiso, Albanello.
En las costas se puede fácilmente apreciar el pescado fresco que llega desde los pequeños puertos de Donnalucata, Scoglitti y Pozzallo, por otra parte kilómetros de cultivo en invernaderos aseguran la posibilidad de tener primicias de hortalizas para todo el año.
Fiestas y Verbenas
Diciembre – Enero
· Durante la Navidad se celebran varias manifestaciones populares religiosas en casi todos los ayuntamientos de la provincia; se señala en particular el belén viviente de Monterosso Almo.
Febrero
· Carnaval con disfraces y bailes populares en particular en Chiaramonte Gulfi con la típica Feria de la longaniza.
Marzo
· Santa Croce Camerina: Fiesta de S. José con los típicas y sontuosas “cenas” y Feria de la Flor. Quien prepara estas “cenas” lleva en la mesa cuanto más puede y cuanto mejor llega a encontrar, desde las primicias a las comidas más exquisitas. Los comensales son tres y representan a la “Sagrada Familia”.
· Scicli: Cabalgata de S. José con cortejo de antorchas y premio a la mejor barda hecha de flores.
· Pozzallo: “los Fuegos de S. José” (19 marzo).
Abril
Durante la Santa Pascua hay varias manifestaciones religiosas con procesiones y cortejos en casi todo los ayuntamientos.
· Modica: celebración de la típica y muy antigua fiesta de la Virgen “Vasa-Vasa” (domingo de Pascua).
· Vittoria: Viernes Santo, sagrada representación en la plaza del Calvario. Es una representación teatral en lugar fijo, dialogada, llamada “la bajada de la Cruz” con personajes vivientes.
· Modica: Fiesta de S. Jorge (23 abril).
· Scicli: Fiesta (con procesión) de Cristo Resucitado, llamada “U gioia” (domingo de Pascua).
· Comiso: Pascua, “a Paci”, simbólica manifestación de paz; encuentro entre la estatua de la Virgen y la del Cristo acompañado por el canto místico y suave de un angelito viviente.
· Acate: Cabalgata de S. Vicente, con el tradicional premio.
Mayo
· Scicli: fiesta tradicional de la Virgen de las Milicias, con típica comemoración, en traje de época, de la ciudad.
· Ragusa: “Fiesta de S.Jorge” (el último domingo de mayo).
Junio, Julio, Agosto
En la provincia de Ragusa y en particular en su litoral, el verano está amenizado, entre una cosa y otra, por una variada serie de fiestas que cubre prácticamente la estación entera.
· Ragusa: “Fiesta de la Música”.
· Ragusa: “Ibla Grand Prize” (Junio – Julio).
· Pozzallo: “Fiesta de S. Juan Batista” (penúltimo y último domingo de Junio).
· Chiaramonte Gulfi: “el olivo de plata”.
· Modica: “los caballitos de los Chiaramonte”.
· Scoglitti: “Verano scoglittese” con manifestaciones que llegan hasta la fiesta de “Re Cucco”.
· Giarratana: Feria de la cebolla (14 agosto).
· Pozzallo: feria del pescado (segundo domingo de Agosto)
· Marina de Ragusa: “Fiesta de María SS. de Portosalvo” (15 agosto).
· Ragusa: “Fiesta de S. Juan Batista” patrono de la ciudad (29 agosto).
Septiembre
· Marina de Ragusa: “Adiós al verano”.
· Scicli: “Memorial Peppe Greco”.
Octubre
· Ragusa “Festival Ibleo del Jazz”.
· Ragusa: “Ibla Buskers” – Fiesta de los artistas de calle.
· Pozzallo: “Fiesta de la Virgen del Rosario” (7 octubre).
· Modica Alta: “Fiesta de la Adolorada”.
Noviembre
· Vittoria: Emaia y Feria de S. Martín (exposición de pabellones de muebles, objetos antiguos, productos de artesanía siciliana y local...)
· Ragusa: “Festival Internacional de órgano” (noviembre – diciembre).
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ACATE
Geografía
En el valle del Dirillo, situada en una meseta, encontramos la ciudad de Acate (34 km. desde Ragusa; 7640 habitantes; 199 m.s.n.m.; c/p 97011; prefijo tel. 0932).
Es el ayuntamiento más occidental de la provincia, en el centro de un territorio en su mayoría llano, cultivado con viñas, olivos y agrios, que hacen posible su mayor bienestar.
Se presenta recogida alrededor de la plaza central (Plaza Libertad), donde se encuentran los monumentos más importantes: la Catedral y el Castillo.
Una buena vuelta por las calles de la ciudad, permite admirar la regular distribución urbanística en calles ortogonales, conservada casi intacta, pero también disfrutar de la tranquilidad que aún se respira.
A 13 km., aproximadamente, de la ciudad nace el pueblo marítimo de Macconi, que lleva este nombre por las características dunas arenosas, típicas de la costa, que va desde Scoglitti hasta la desembocadura del río Acate o Dirillo.
Historia
Acate hunde las raices de su historia en la época prehistórica, como demuestran muchos hallazgos arqueológicos, que se han encontrado en diferentes zonas del territorio.
Muchos son hallazgos encontrados en otras zonas que confirman la presencia, en el territorio, de Sículos, Romanos, Bizantinos, Moros, con los cuales aparece por primera vez un nuevo casal: Odogrillo.
Los primeros documentos que hablan de Odogrillo se remontan al 1278, cuando Carlo De Angió, para conducir la empresa de Soria, en España, pidió a Odogrillo una comisión. Odogrillo pasó entonces a la poderosa familia de los Chiaramonte y llega a formar parte del Condado de Modica. Despúes de este período no hay más noticias de Odogrillo y su decadencia puede explicarse con el hecho de que, el centro no teniendo una numerosa población y estando rodeado por un campo pantanoso y malsano, se iba despoblando poco a poco.
Con la desapareción de Odogrillo,en el valle del Addario, llega a ser más importante el casal del Biscari, un modesto pueblecito, quizá de origen griego,que duró hasta el siglo XV, cuando, bajo los Castillo, empieza a ser más parecido a un centro habitado de una cierta importancia.
En 1938, por iniciativa de Carlo Adderio, un estudioso local, el nombre de la ciudad cambió de Biscari a Acate. El motivo de este cambio fue no tanto por el hecho que aquí desembarcó Acate, fiel amigo de Enea, (noticia que no tiene alguna fuente histórica), sino porque los Romanos llamaban al actual río Dirillo Achates, debido a que en las orillas de su curso superior se encontraban las piedras de ágata, una roca silícea opalina.
Economía
La economía de Acate está basada principalmente en la agricultura; la parte de la playa está explotada por el cultivo en invernaderos para la producción de primicias.
Gran importancia ha tenido, en los últimos años, el cultivo de viñas con la bodega “Valle del Acate” de la familia Iacono.
Turismo
Hay que visitar la Catedral, el Castillo, ambos en la plaza central, y la Iglesia de S.Vicente junto a éste último.
La Catedral, reconstruida después de los terremotos del 1693 y 1846 presenta sólo algunos restos del edificio original, entre los cuales están los arcos de la bóveda del coro, parte del ábside y el transepto.
En la cumbre del monte, el Castillo de los príncipes de Biscari, construido en 1494, pero reconstruido en 1700, se presenta en estado de parcial abandono: recordamos también la robusta cárcel con doble rejillas.
La Iglesia de S.Vicente, en tres naves y rica de estuques, conserva las reliquias de S.Vicente, patrono de la ciudad, y un órgano de exquisita factura.
Unido al Santo está el “palio”, manifestación que se tiene en las calles del pueblo.
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CHIARAMONTE GULFI
Geografía
Chiaramonte Gulfi (19 km. Desde Ragusa; 8424 habitantes; 668 m.s.n.m.; c/p 97012; prefijo tel. 0932). Ayuntamiento de Europa, hermanado con la ciudad francesa de Clermont en el Oise, está sumergida en el verde de un fresquísimo pinar, preparado por la guardia forestal con mesitas y sillas de madera para relajantes paradas y para disfrutar de inmensos panoramas hasta el mar.
La ciudad se extiende sobre un monte a 662 m. de altura, en los pies de un grupo de montañas, entre las cuales se destaca el Arcibessi (altura 903 m.).
Historia
Cerca de la ciudad se han descubierto algunos restos prehistóricos del período neolítico, donde se han encontrado esqueletos y cerámicas con ornamentos y escritos de la edad de los metalos (II milenio a.C.) y la zona habitada de Scornavacche, de la cual se han sacado a la luz muchos hallazgos importantes expuestos hoy en el Museo Arqueológico Ibleo de Ragusa.
Scornavacche, situada cerca del Dirillo, ha sido fundada por los griegos-siracusanos, como estación de caravanas en la vía interna que unía Siracusa a Gela y también Agrigento y Selinunte.
Las características principales de Scornavacche están en el hallazgo frecuente de pequeños hornos para la cocción de la arcilla y de todos los derivados de esta actividad. Unos de estos hornos, totalmente reconstruido, está en el Museo Arqueológico de Ragusa.
Las orígenes de Chiaramonte se remontan a la primera mitad del siglo IV a.C. cuando los griegos-siracusanos fundaron, cerca de la actual comunidad, la ciudad de Akrillai, aproximadamente setenta años después de Siracusa. Destruida por los Árabes, los supervivientes se refugiaron cerca del monte Arcibessi y reconstruyeron un nuevo centro que se llamó Gulfi.
Gulfi no tuvo una vida larga, en cuanto en 1299 fue destruida por los Angioinos de Francia, y la mayoría de sus habitantes entre los cuales había mujeres y niños, fueron masacrados de manera horrorosa. Manfredi Chiaramonte, cuando los Angioinos fueron expulsados de Sicilia, recogió los supervivientes de Gulfi y reconstruyó una ciudad en un lugar más alto, la rodeó de murallas, le construyó un castillo defensivo y la llamó como su familia: Chiaramonte. Después de estos acontecimientos, la ciudad fue unida al Condado de Modica, acompañandolo en sus suertes futuras. También los Chiaramonte sufriron la tristes consecuencias del terremoto del 1693, que llevó a la destrucción del Castillo y de buena parte del pueblo.
Por un Decreto Regio del 8/8/1881, a Chiaramonte le fue añadido el nombre de Gulfi, en recuerdo del antiguo nombre de la ciudad.
Economía
No obstante algunas pequeñas industrias para la fabricación de zapatos, carpinterías, metálica, sillas, elaboración de mármol, prefabricados en cemento y conserveras, la economía de Chiaramonte es principalmente agrícola.
Además de almendras, trigo y productos de la huerta un puesto importante lo ocupa el cultivo del olivo. Son muchos, en efecto, en Chiaramonte los productores de exquisito aceite de oliva que venden directamente a los compradores.
Otra característica de Chiaramonte es la cocina, basada en carne de cerdo con la cual se confecciona la célebre longaniza.
Para aprovechar al máximo esta notoriedad de los embutidos locales, se ha creado la “Feria de la longaniza”, que se celebra en el período de carnaval y exactamente el lunes antes de la fiesta de carnaval.
Turismo
Antes de llegar al pueblo, viniendo desde Ragusa, encontramos el santuario de la Virgen de las Gracias, rodeado de un atractivo pinar.
Envidiable es la posición panorámica que hace de Chiaramonte Gulfi “el balcón de Sicilia”. Por eso no solamente desde el recogido y bien cuidado parque Umberto I, sino también dese cada balcón y terraza del pueblo se puede disfrutar de uno de los panoramas más amplios de Sicilia, desde Gela hasta el Etna, con todo el valle del Ippari y sus pueblos: Comiso, Vittoria, Acate, Gela, y los montes Ereos hasta Caltagirone, además de una buena parte del mar de África y los Ibleos.

El núcleo originario de Gulfi se remonta a los siglos XII-XIII, fue destruido después por los Angioinos y reconstruido luego por los Chiaramonte. La estructura medieval choca el estilo arquitectónico típicamente barroco después de la reconstrucción posterior al terremoto.

En la plaza de la Catedral visitamos la Iglesia Madre de S.María La Nova, en estilo gótico.

Poco más allá está la Iglesia de S.Filipe con la Capilla del Rosario.

El arco de la Anunciada, única puerta que sobrevive, nos permite tener un agradable vista de la Iglesia de S.Juan.

En dirección norte, aproximadamente a 3 km. de distancia, encontramos el santuario de Gulfi, único edificio que permanece del centro originario, donde se venera la Virgen de Gulfi.

Una actividad turística que se valora y acrecienta cada vez más es aquella unida al pinar y a toda la obra de repoblación forestal, empezada en el 1963, y que constituye seguramente una notable fuente de interés económico por el flujo turístico atracto por estas zonas verdes y el aire saludable.

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COMISO

Geografía

Comiso (28906 habitantes; 209 m.s.n.m.; c/p 97013; prefijo tel. 0932), ciudad a los pies de los montes Ibleos.
La carretera que lleva a Comiso desde Ragusa es muy hermosa, sobre todo en el tramo final, por las sugestivas y amplias vistas en el valle del Ippari y abajo hasta la costa.

El pueblo tiene un aspecto, en su mayoría, del setecientos.

El territorio es llano, rico en istalaciones habitables, unidas en la mayoría al proceso de urbanización, a la pequeña industria y también a la expansión del cultivo en invernaderos, sobre todo en la zona de la costa.

El campo del comisano está entre los más rico y fértil de toda Sicilia meridional, gracias a los abundantes recursos hídricos. La agricultura entonces, siempre más moderna y especializada (productos de la huerta y primicias) ocupa una posición de primera importancia.

Muy importante es la elaboración de la piedra dura (la piedra de Comiso) que aquí ha llegado a ser una verdadera y propia industria. En el Comisano, en efecto, la caliza presenta aspectos parecidos al mármol y se emplea largamente como material de construcción.

Historia

En la zona montañosa del territorio de Comiso se han descubierto muchos rastros de instalaciones humanas muy antiguas, de la época neolítica y heneolítica. En estas fueron instaladas por los Sículos algunos talleres de pedernal, que aquí venía extraida, elaborada y exportada. Se piensa, además, que después de la colonización griega, en la localidad del Cozzo de Apollo, haya habido origen la misteriosa Kasmenai, la mítica ciudad que fuentes históricas quieren que haya sido edificada entre Kamarina y Akrai.

Cospicuos son los restos de construcciones griegas y romanas: particularmente significativo los restos de un mosaico pavimental romano, encontrado cerca de la Fuente Diana.

La llegada de los Bizantinos, después de las correrías barbáricas, lleva nuevo impulso cuando se proveyó la ciudad de murallas y los varios núcleos habitables se recogieron para formar el Casal de Comicio, llamado luego Jhomiso.

La evolución del habitado en época bizantina es lenta pero constante, y sigue, sin muchos tráumas, también después la conquista árabe. Bajo los Moros el casal de Jhomiso, que en árabe significa “fuente de aqua”, quizá en relación con la Fuente Diana, no sufrió muchas variaciones.

La verdadera historia de la ciudad empieza con los Aragoneses, que ceden Comiso como feudo a un tal Federico Speciario de Messina, en 1296. Él edificó en el núcleo urbano un palacio-castillo y otras fortificaciones, alrededor de las cuales se formó el futuro pueblo.

En 1321 el feudo fue dejado a Berengario de Lubera, que lo cedió luego a Giovanni Chiaramonte, y entonces a los Riggio y en 1392 al catalano Bernardo Cabrera, conde de Modica. Pero en 1493 el feudo pasó de Giovanni Cabrera, hijo de Bernardo, endeudado hasta el cuello, a los Naselli, nobles de antigua familia que llevaron el feudo hasta el XVIII siglo y bajo los cuales llegó a niveles económicos y sociales excepcionales, gracias a leyes modernas y más apropiadas a los nuevos tiempos, como la concesión en enfiteusis de una parte de las posesiones de la familia, la institución de una feria libre de vínculos aduaneros, concesiones de franquicias y variados privilegios y otras disposiciones.

Con el principio del XVIII siglo Comiso sufre algunos acontecimientos que aflojan y hacen retroceder estos fermentos de renovación que han caracterizado el siglo precedente: la fundación del Casal de Vittoria en 1607, querido por la condesa Vittoria Colonna, ocasionó una notable regresión demográfica de la población de Comiso. Otros acontecimientos, desgraciadamente funestos, fueron la terrible pestilencia del 1624 que se abatió sobre la ciudad como en toda la Sicilia ocasionando un alto número de muertos, y luego el trágico terremoto del 1693, que ocasionó aproximadamente 90 muertos y enormes daños en la ciudad.

De estos tristes acontecimientos la población de Comiso supo renacer con fuerza, reconstruyendo todos los edificios abatidos y reproyectándose con ímpetu hacia un mejor futuro. Así nacen en este clima de fervor constructivo los palacios públicos y privados, en el típico barroco siciliano, las iglesias y otras construcciones que han hecho famosa la ciudad por la escenografía urbana.

Gracias también a la voluntad y a la munificencia de los Naselli nacen en Comiso las primeras fabricaciones industriales, que le dan un notable impulso económico, como el molino de papel, construido en 1729, que aprovecha de las aguas del río Ippari, y las jabonerías, construidas en 1742 por Filippo Sallemi y Biagio Guarino, que habían aprendido el arte de los maestros jaboneros mesineses. Es en este período que por la familia Naselli empieza la fase declinante, tan que en 1754 los sucesores del conde don Baldassarre, para hacer frente a las deudas,fueron obligados a vender una buena parte de las inmensas propiedades, que fueron compradas por los mismos alquiladores y por los grandes propietarios rurales que se volvieron “barones” (por la compra de títulos gracias a sus nuevas riquezas).

Son los últimos síntomas del feudalismo y también en Comiso se abre un período de profunda renovación social, antes con la llegada de los Borbones y luego con el Reino de Italia.

En el período fascista fue inaugurado en Comiso el aeropuerto militar, que en estos últimos años se había cambiado en base de misiles ya no militarizada.

Economía

La posición económica general, en el comisano, es discreta. El campo comisano, en su mayoría llano, con tierras fértiles y hasta algunos años antes naturalmente de regadío, han logrado que la agricultura tuviera, y tenga aún, un lugar de primera importancia en la economía local. La iluminada guia de la familia Naselli ha también contribuido en crear alguna forma de industrialización, (las antiguas jabonerías, el molino de papel...) y otras actividades artesanas como la elaboración de la piedra dura, la piedra de Comiso, que aquí ha logrado ser una verdadera y propia industria.

En el territorio de Comiso la caliza presenta aspectos parecidos al mármol y se emplea largamente como material de construcción. En 1927 tuvo principio, con la costrucción de la primera serrería para la elaboración mecánica de la piedra local, una forma de industria que hoy está largamente desarrollada.

Lleva una parte importante también una pequeña y media industria que se ocupa de la transformación de los precocidos locales: molinos harineros, industria forrajera, de pasta... Importante, en fin, la producción vinícola de buena calidad, la de algarrobas, de almendras, de olivos y, en la zona más de regadío, el cultivo en viveros e invernaderos, que está ocupando cada vez más importancia en la economía del territorio.

Turismo

Habitada desde la antigüedad, Comiso fue por cuatrocientos años feudo de la familia Naselli (1453-1812) y tiene un aspecto del setecientos, después de la reconstrucción posterior al terremoto del 1693.

Una rica producción de productos de la huerta se flanquea aquí a la pequeña industria. Importantes son las actividades artesanas cual la elaboración de la piedra dura caliza, muy parecida al mármol, llamada “piedra de Comiso”, empleada en la construcción.

El edificio símbol del ayuntamiento es el Castillo Naselli. De origen gótica, como demuestran las dos portaladas y la torre octogonal, decorada por frescos del trecientos y sacada, parece, de un precedente baptisterio de época bizantina, fue revisado a lo largo del ‘500, época en la cual se remonta el “maschio angolare”.

En la plaza del ayuntamiento surge la Fuente Diana, que recoje, por medio de un embalse, las aguas que iban alimentando un baño de edad romana (II siglo), los cuales rastros se encuentran debajo del actual ayuntamiento. El mosaico pavimental que revestía la sala está conservado en la biblioteca municipal. Hoy en día otras partes del mosaico pavimental han sido recuperadas y son visibles a lo largo del trayecto que va desde la plaza Fuente Diana hasta la plaza de las Hierbas.

En la calle Ippari, de visitar es la Iglesia de S. Francisco de origen del doscientos. Al edificio le fue añadido en 1517 la capilla Naselli, ejemplo significativo de arquitectura siciliana donde confluyen varios estilos.

Interesantes son también la Catedral de S.María de las Estrellas con la fachada que se alza con doble orden de parástade, y la iglesia de finales de setecientos de la Santísima Anunciada con la armoniosa parte absidal y el precioso campanil.

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GIARRATANA

Geografía

Giarratana (34 km. desde Ragusa; 3411 habitantes; 520 m.s.n.m.; c/p 97010; prefijo tel. 0932) la antigua “Cerretanum”, el más pequeño centro habitado de la provincia.

Situada antes del terremoto en un sitio diferente, actualmente llamado Terravecchia, presenta una instalación regular con calles rectas y anchas que unen la parte baja con la parte alta de la ciudad.

La ciudad se extiende en modo ordenado y armónico, casi encastillado entre montañas y llanuras. El territorio, inserido en los montes Ibleos, si se excluyen algunas zonas, es prevalentemente montañoso y está atraversado por el río Irminio, que tiene el manantial a los pies del monte Lauro.

A casi 10 km. de la ciudad, a lo largo de las pintorescas faldas del Irminio, está el embalse de S.Rosolia, que representa para Giarratana una segura fuente de bienestar, no sólo para la agricultura sino también para el turismo, constituyendo con el encierre, un magnifico lago y un bellísimo panorama.

Historia

Las orígenes de Giarratana son antigüísimas. El pueblo, antes del terremoto del 1693, estaba situado en otro lugar, llamado ahora Terravecchia. En sus alrededores han sido descubiertas estaciones prehistóricas, como la de Scalina, que se remonta al segundo milenio a.C., y Donna Scala, de un período más recente. En estas estaciones se tiene ya la evidencia histórica que la zona ha sido habitada por pueblos antiguos, seguramente Sículos.

El lugar que ha dado mejores resultados arqueológicos es el del monte Casale, en la cercanías de monte Lauro. Algunos quieren que sea Acrilla, otros Herbessus, pero más probablmente se trata de Kasmenai, la mítica ciudad fundada por los griegos- siracusanos, en los límites de sus dominios, y que desenvolvía por su excepcional posición una admirable parte estratégica-militar.

No se tienen documentos anteriores al período normando, sino sólo noticias de su existencia. Las primeras noticias históricas de Giarratana, hacen suponer que haya partenecido, junto al Condado de Ragusa, a Goffredo, hijo del conde Ruggero.

En el período suevo Enrico VI, rey de Sicilia, dona la ciudad en 1195 a Rinaldo de Acquaviva, familiar suyo. Bajo el dominio de Manfredi la llevó Gualtiero de Caltagirone, al cual confirmió la posesión Pietro I de Aragón, después del rechazo de los Franceses.

Después del período de los Chiaramonte el Condado de Modica pasó al Cabrera, que añadió al Condado también Giarratana y otras ciudades, constituyendo por primera vez el entero territorio de la actual provincia. Pero Cabrera, después de un período de desgracias, para pagar sus deudas, tuvo que vender además de otras ciudades, también Giarratana a Guglielmo e Nicoló Casasagia, recomperada luego por Simonetto Settimo en 1454. Esta familia llevó Giarratana por mucho tiempo.

La antigua Cerretanum con el terremoto del 11 enero del 1963 tuvo 541 muertos y el habitado fue completamente destruydo. Entonces se decidió de reconstruir la nueva Giarratana sobre un monte cercano llamado Poju di li ddisi, donde actualmente está, más exposta al sol y en una posición más feliz.

Después de la reconstrucción la historia de Giarratana se une a la de toda la provincia.

Economía

La economía de Giarratana se basa casi exclusivamente en la agricultura, con una óptima producción de trigo, legumbres, aceite, almendras y otros productos de la tierra.

Escasa es la producción de quesos y de productos de ganadería.

Apreciada la producción de cebollas, tan que en estos últimos años, para reclamar este producto local ha sido introducida, entre las fiestas del mes de agosto, la “Feria de la cebolla” (el día 14). Esta sabrosa hortaliza, de color blanco, de forma chata y de grande tamaño, se cocina en varias maneras, cocida y cruda y servida con vino y queso.

Turismo

Dedicamos buena parte de nuestra visita a las iglesias: la de S.Bartolomeo Apostolo, la de S.Antonio Abate y la Iglesia Madre.

La primera, del siglo XIII, es un típico ejemplo de barroco siciliano: el interior, basilical, en tres naves, presenta estuques y frescos de apreciada factura. Escenas del Nuevo Testamento que se remontan al 1836 se encuentran en la bóveda de la nave central.

La segunda, en posición elevada, reconstruida sobre el 1748, presenta un hermoso juego de parástades y semicolumnas. También aquí, tenemos que subrayar la hermosura de los estuques y de algunas estatuas, entre las cuales la de la Virgen de la Nieve, patrona del pueblo.

La tercera, la Iglesia Madre, de prospecto macizo, y de la fachada tardo-renacimental, tiene paredes perimetrales muy anchas. Entre las mayores obras del interior recordamos el cuadro de la Anunciada, del 1790, el de las Ánimas Purgadas, la estatua de S.José y aquella en madera de S.Bartolomeo, encontrada en la Giarratana antigua.
En la parte alta de la ciudad se pueden ver los rastos del castillo del 1703. Si dejamos Giarratana en dirección de Palazzolo Acreide, recorriendo una carretera que sube hacia el monte Lauro, podemos pararnos en Casmene, colonia siracusana fundada en 644, luego decaida y abandonada.

Bajando hacia Ragusa se puede ver la cuenca de un embalse en un espléndido panorama.

Volviendo hacia la capital, superando el río Irminio podemos visitar una pequeña fracción de Ragusa, San Giacomo, con su grande cortijo, llamado Torre de San Giacomo.

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ISPICA

Geografía

Ispica (33 km. desde Ragusa; 15000 habitantes; 170 m.s.n.m.; c/p 97014; prefijo tel. 0932).

Es un gracioso pueblecito de casi 15000 habitantes puesto en el límite más oriental de la provincia, casi al límite con la provincia de Siracusa. El pueblo dista del mar casi seis km.

El centro urbano, reconstruido en este lugar después del desastroso terremoto del 1693, es entre los más funcionales y modernos de la provincia y está caracterizado por bonitos edificios, bonitas iglesias y calles anchas y rectas.

El nombre de Ispica el pueblo lo obtuvo cuando fue abolido el viejo nombre de Spaccaforno.

Historia

Las orígenes de Spaccaforno como ciudad son seguramente muy antiguas; basta pensar a las grutas de su estupenda cuenca y a las instalaciones habitables de su territorio, que son de atribuir a los Sículos, una de las poblaciones más antiguas de nuestra región.

El centro habitado estaba situado en la parte final de la cava, en una posición fácilmente defendible y en una zona tan rica de agua, de ampliar rápidamente su importancia.

Muchísimos han sido los habitadores de la Cava de Ispica, desde los sículos hasta los griegos, los romanos, los bizantinos, loa árabes, los normandos así que las viviendas rupestres adaptadas cada vez a las nuevas costumbres y a las renovadas exigencias, que han alterado a menudo de manera irreparable los rastros históricos, pero conservando en otros casos señales muy visibles de modos de vivir, de cultos..., son unos de los más preciosos monumentos de historia de nuestra tierra.

Los hechos históricos de Ispica empiezan, como, por otra parte, en casi todos los centros de Sicilia, con el acontecimiento de los Normandos. Ruggero el Normando, en recompensa de los servicios recividos, dona la ciudad de Spaccaforno a Berengario de Monte Rubro(Monterosso), el cual, a su muerte, renuncia a sus derechos a favor de la reina Eleonora. Después de algunos años de señoria de Guglielmo de Aragón, hermano del rey Pietro II, Spaccaforno viene dejada a su mayordomo Manfredi Lanza.

Pasó pues a Francesco Prefolio y después a los Chiaramonte, hasta el 1392, cuando la ciudad de Spaccaforno y todo el condado de Modica fueron cedidos por el rey de Sicilia Martino a Bernardo Cabrera. Pero cuando éste , por deudas con el Erario, no pudo pagar, fue obligado a vender Spaccaforno a Antonio Caruso, patricio de Noto, Maestro Razional del Reino, con todos los derechos y privilegios. De aquel momento Spaccaforno se separó del Condado de Modica siguiendo otras suertes.

De Antonio Caruso, la ciudad pasó al hijo Vincenzo; de éste, que no tuvo herederos, llegó al hermano Antonello y luego a su hija Isabella Caruso y Moncada, que en 1493 se casó con el conde Francesco Maria Statella, Gran Senescal del Reino, barón de Mangiolino y señor de muchísimos otros feudos. Con esta boda los Statella entraron en posesión de Spaccaforno, que tuvieron hasta el XIX siglo, cuando fue abolida la feudalidad.

Después del terremoto del 1693 la ciudad fue reconstruida en la cercana llanura, con una distribución urbanística moderna y ariosa, con calles anchas y rectas, con grandes plazas y bellísimas iglesias. Lentamente las viviendas de la cava fueron abandonadas pero nunca en modo definitivo; muchas, sobre todo a lo largo de “la Barriera”, fueron utilizadas como talleres, como almazaras para las olivas, y aún hoy en día algunas de ellas vienen usadas como depositos, garages o cantinas.

Economía

La economía de Ispica se basa sobre todo en la agricultura, con un territorio muy productivo. Últimamente se ha desarrollado la cultivación de primicias, como tomates y hortalizas en general.

La producción de la zanahoria ha asumido un desarrollo particular, y alrededor a ésta se han desarrollado industrias colaterales.

Otras industrias son aquellas conexas con la transformación de productos agrícolos, en modo particular aquellas conexas con la conservación del tomate.

Turismo

La ciudad de Ispica domina el mar desde una altura y es un interesante estación prehistórica para los hallazgos arqueológicos. También por aquí se puede llegar al Parque Arqueológico de la Forza, en Cava de Ispica, a través de los cien escalones escavados en las rocas, donde son visibles rastros de frescos del período bizantino.

El pueblo, reconstruido después del 1963, presenta un aspecto regular.

De visitar la Catedral, el Palacio Bruno de Belmonte situado cerca de la plaza central (o Palacio Alfieri según una erronea costumbre radicada), el Palacio Bruno de Belmonte en estilo liberty – sede municipal -, el Monumento a los Caidos en Guerra y la Iglesia de S. María Mayor, cuyo sagrado está rodeado por una singular verja de hierro batido.

Entrando en la avenida Garibaldi podemos admirar la Iglesia de la Anunciada y su ciclo de estuques de gran importancia.

CAVA DE ISPICA

Cava de Ispica se desanuda por un valle que corre por 13 km. hasta el mar, escavada en la roca caliza. El término “cava” está unido a la particular y sugestiva conformación del territorio ibleo, caracterizado por muchos cañones profundos, algunos con paredes a pique.

Cava de Ispica es un lugar muy interesante para el estudio de la evolución de las primeras instalaciones humanas: quedan preciosos testimonios en las habitaciones del período neolítico, griego, bizantino, cristiano y medieval.

Muchas son también las necrópolis bizantinas y sículas, y las catacumbas cristianas. Esta “ciudad de las cuevas” se compone de tres partes: la parte nordeste, cerca del Molino Cavallo; la parte sureste, lugar rupestre de la antigua Spaccaforno (antiguo nombre de Ispica); la parte mediana entre el convento de S.Alessandra y el valle de Lavinario.
Empezamos nuestra visita en el norte, en la comarca Baravitalla, donde se supone sea existido un antiguo pueblo. Interesante es la necrópolis del pueblo con numerosas tumbas.
Rodeada de prados encontramos luego la Gruta de los Santos (“u rutti e Santi”) de edad cristiano-bizantina.
Visitable es la Iglesia de S.Pancrati (Sammaracati) y en la zona subyacente la Gruta de la Señora (“u rutti a Signura”).
Continuando es posible visitar otras grutas como la de S.Nicola y de S.María, ricas de pinturas rupestres bizantinas.
Particularmente curioso es el grupo de catacumbas del V siglo llamado Larderia. El Parque de Forza, hacia el lado sur de la cava, es un conjunto rupestre muy interesante, rico de monumentos cuales el Palacio Marchionale, la cercana Iglesia de la Anunciada y, en el lado este, las ruinas de un Castillo. En posición escenográfica, éste fue construido como castillo defensivo, luego ampliado y enriquecido de almenajes.
MODICA
Geografía
Modica (20 km. desde Ragusa;50000 habitantes; c/p 97010 y 97015; prefijo tel.0932) es una de las más pintorescas ciudades de la provincia y de toda Sicilia.
Está situada en la zona meridional de los montes Ibleos y está dividida en dos originales áreas: Modica Alta, las cuyas construcciones casi escalan las rocas del monte, y Modica Bassa (Baja), abajo en el valle, donde un tiempo corrían dos ríos, Ianni Mauro y Pozzo dei Pruni, luego cubiertos a causa de los numerosos aluviones, donde está ahora situada la avenida Umberto, calle principal y centro histórico de la ciudad.
El aspecto es en prevalencia tardo-barroco, que se remonta casi completamente a después del terremoto (1963).
Modica se ha extendido luego en otras áreas: Modica Sorda, Monserrato, Idria...
Pocos son los testimonios de la “precedente ciudad”: la portalada gótica de la Iglesia del Carmine; las ruinas de la Iglesia de S.María del Jesús, que se remontan al décimosexto siglo; la Capilla del Sacramento, del décimoquinto siglo, la iglesia “rupestre” de S.Niccoló Inferior, del siglo doce, hallada recientemente. Su interno conserva notables decoraciones que se remontan a los siglos entre el 700 y el 1500.
Lo que hace que esta ciudad sea tan única y encantadora es, en primer lugar, el aspecto barroco, cuya urbanización y casco histórico abundan; además la presencia de pintorescos senderos y callejuelas, llenos de viejas tiendas, casumbras o ricos edificios.
Historia
“Modica. Ciudad noble, opulenta y populosa, cabeza del antiguo y amplísimo Condado”. La descripción del ochocientos, pertenece a un histórico y eclesiástico Vito Amato, y elegantemente encierra en sí la importancia económica, política y cultural de una ciudad, cuyas raices parecen hundirse en tiempos y circunstancias remotas y no bien claras.
Se tiene así noticia de una “Motyca” habitada por los Sículos aproximadamente en el siglo octavo a.C., en la época de las colonias griegas en Sicilia; el histórico Carrafa (décimoséptimo siglo) narró de monedas encontradas en el territorio modicano, en las cuales se leía en lettras griegas la palabra “Motayon”. Son estas sólo algunas de las denominaciones de la ciudad a lo largo de los siglos, siguen:”Motica, Motuca, Mohac,...”
Rastros más claros se tienen de una dominación de Roma, a quien Modica, siendo ciudad decumana, verteba un décimo de las cosechas propias, y de una dominación árabe, que en 845 conquistó el castillo de “Mudiqah”.
Una ocupación cierta fue aquella de los Normandos en el siglo undécimo, que rechazaron los Moros, y además introducieron el culto de S.Jorge, al cual Ruggero de Hautetville, comandante de los Normandos, fue fielmente devoto.
El título de Condado se remonta, aunque por un período no muy largo, propio al dominio Normando, cuando Gualtieri, valiente capitán de Ruggero, fue designado Conde de Modica.
Pero es sobre todo bajo el dominio de los Aragoneses de España (XIII-XVII siglo), después de aquello de los Angioinos de Francia, que Modica, como Condado, conoció sus fastos mayores, representando, con los Condes Mosca y sobre todo Chiaramonte y Cabrera, aquella parte de importantísimo poder local, típico del feudalismo, que, por autoridad, riqueza y magnificencia, no tenía nada que envidiar a lo del mismo Rey, que sólo indirectamente controlaba el territorio.
Un “Reino en el Reino”, así ha sido llamado el fenómeno de organizaciones territoriales como el Condado de Modica que, aunque formalmente creadas por el Rey, constituyeron un poder efectivo y un eventual, esencial, apoyo económico y político para todas formas de poder central.
Recordamos a tal propósito las esenciales palabras de un diploma concedido a Bernardo Cabrera en 1392 de parte del Rey de Sicilia Martino:”como yo en mi Reino, tu en tu Condado”.
Sucesivamente el Condado perdió por lo menos en parte su importancia, con los Condes Henriquez y Alvarez (XVIII siglo) y Fitz-Stuart (XVIII y principio XIX), cuando el título de Conde tenía un sentido ya esencialmente formal y había perdido todos sus viejos privilegios.
Siete siglos de efectiva duración, casi por entero bajo la sombra o la mano española, que ha dejado una fuerte huella en nuestro dialecto, en la tradición gastronómica, en los monumentos y en el arte barroca que en España trae sus raices.
Una buena señal, por supuesto, ellos lo tuvieron en el caracter y en la personalidad de la gente local, que juntos a las señales dejadas por otros invasores y al esencial estrato “nativo”, crean la identidad, última, del siciliano.
Numerosas son las representaciones de la ciudad:
· Modica, “ciudad de las cien iglesias”, según el cálculo del histórico F.L.Belgiorno, que incluye también las ruinas y los restos del territorio.
· Modica, ciudad de Salvatore Quasimodo, escritor y premio Nobel a la literatura en 1959, y Tommaso Campailla, científico y filósofo del ‘700.
· Ciudad del famoso puente, entre los más altos de Europa, dominando la entera ciudad, y que une la vieja y la nueva Modica.
· Ciudad del Castillo, del cual quedan una torre del siglo décimoctavo y un , más reciente, reloj. Ambos simbolizan la ciudad.
· Luego la “ciudad de las dos ciudades”, Modica Alta y Modica Bassa.
· La ciudad de los deliciosos dulces y platos típicos, y de los espléndidos paisajes colorados del mar y del campo.
· Ciudad del barroco y del Condado, testimonian el esplendor y la importancia histórica de la ciudad, en épocas pasadas, cuando era entre las más bonitas y potentes de Sicilia.
· En fin ciudad de los desastres: naturales, como los terremotos del 1613 y del 1963, y los aluviones del 1833 y del 1902; humanos, como respectosamente (a las verdaderas catástrofes)juzgables es la colocación de ciertos edificios arquitectónicamente en contraste con el contexto histórico y artístico de la ciudad.
Son éstas todas representaciones, algo limitadas y fragmentarias de una ciudad histórica, cuyos elementos y actividades representativas han cambiado naturalmente, con el pasar de los años, junto a toda la sociedad.
No obstante ésto y no obstante los miles problemas, sobre todo económicos, que la ciudad actualmente enfrenta, una especie de revaloración y apreciamento de su importante pasado parece hoy en día ser indicada, a través de una serie de actividades promocionales y de investimento turístico, principalmente referido al período del Condado.
Economía
La economía de Modica es prevalentemente agrícola, caracterizada por las importantes producciones de olivas, algarrobas, trigo y casi todos los tipos de cereales.
El apoyo más importante, en tal sentido, se deve al ganado,sobre todo el bovino, cuya raza modicana está altamente apreciada, sea por la notable resistencia a las inconveniencias climáticas, sea por la excelente calidad de su carne y leche.
Esta actividad está notablemente apoyada, por un lado por la presencia en el territorio de un gran número de industrias que trabajan o comercializan los productos, por otro lado por constantes iniciativas promocionales,como las famosas ferias, los festivales e incluso durante importantes fiestas religiosas.
Otras actividades industriales conexas a la elaboración de los productos agrícolos están notablemente desarrolladas: molinos, almazaras, industrias que elaboran el café (aquí tostado y mixtado) y la algarroba, están largamente distribuidas en todo el territorio, y no raramente, exportan en Italia, Europa y en otros continentes.
Estas actividades industriales son fondamentales sea por el aspecto productivo, que aunque limitadamente, por el ocupacional. El último decenio, en particular, ha visto crecer considerablemente actividades comerciales de pequeñas y medias dimensiones, sobre todo gracias al desarrollo de una próspera zona comercial, que une toda clase de aciendas y negozios: téxtil, eléctrico, electrónico, importantes casas automobilísticas, vestidos...
En fin va recordado el acrecimiento en el último período de varias estructuras deportivas e industrias hoteleras. El turismo, así como el comercio, ha obtenido recientemente, un desarrollo interesante, a través de la revalorización de los importantes sitos históricos, artísticos y turísticos generalmente de la provincia, y a la ya mencionada potenciación de las estructuras receptivas, hasta ayer, y aún en parte, un verdadero obstáculo para una total explotación del sector.
Turismo
Modica es una de las más pintorescas ciudades de la provincia y de toda Sicilia.
Está situada en la zona meridional de los montes Ibleos y está dividida en dos originales áreas: Modica Alta, las cuyas construcciones casi escalan las rocas del monte, y Modica Bassa, abajo en el valle, donde un tiempo corrían dos ríos, Ianni Mauro y Pozzo dei Pruni, luego cubiertos a causa de los numerosos aluviones, donde está ahora situada la avenida Umberto, calle principal y centro histórico de la ciudad.
El aspecto es en prevalencia tardo-barroco, que se remonta casi completamente a después del terremoto (1963).
Modica se ha extendido luego en otras áreas: Modica Sorda, Monserrato, Idria...
Pocos son los testimonios de la “precedente ciudad”: la portalada gótica de la Iglesia del Carmine; las ruinas de la Iglesia de S.María del Jesús, que se remontan al décimosexto siglo; la Capilla del Sacramento, del décimoquinto siglo, la iglesia “rupestre” de S.Niccoló Inferior, del siglo doce, hallada recientemente. Su interno conserva notables decoraciones que se remontan a los siglos entre el 700 y el 1500.
Lo que hace que esta ciudad sea tan única y encantadora es, en primer lugar, el aspecto barroco, cuya urbanización y casco histórico abundan; además la presencia de pintorescos senderos y callejuelas, llenos de viejas tiendas, casumbras o ricos edificios.
La Iglesia de S.Jorge es un monumental ejemplo del arte barroca siciliana. Su origen está, en parte, obscura. La original estructura, según lo que afirma el histórico Carrafa, se remonta al Alto Medievo, y fue después destruida por los Árabes, durante un ataque, en 845.
Ruggero el Normando ordenó la reconstrucción al principio del siglo doce. Otras dos reconstrucciones sucederon después de los terremotos del 1613 y del 1963. Éste último, particularmente devastante, tocó la entera parte sureste de Sicilia, comúnmente denominada “Val de Noto”.
La reconstrucción, sontuosa y magistral como nunca antes, fue dada al célebre arquitecto siracusano Rosario Gagliardi, ya autor del S.Jorge de Ragusa.
La iglesia, reabierta con cerimonia solemne en 1738, es a “cinco navas” y es rica de ornamentos artísticos, estuques y cuadros preciosos, como los “acontecimientos del Evangelio y de la vida de S.Jorge”, realizado por Girolamo Aliprandi en 1513, conocido como el “Raffaello” de Sicilia.
La “meridiana pavimental” y el “tesoro” de la iglesia son particularmente dignos de nota. Éste último incluye, entre las otras notables piezas, la “Santa Arca”, una obra de arte revestida de plata, que contiene las reliquias del Santo. Además, a render aún más magnífica la iglesia, es una escalinata de 250 escalones, realizada en 1818 por voluntad del Gesuita Francesco di Mauro, que, casi desde la Avenida, atraversando las dos subyacentes calles, introduce la espléndida fachada.
La iglesia del Carmine, cerca de la Plaza Corrado Rizzone, fue un convento de carmelitanos. Sea la iglesia que el convento son del ‘500, cuando el orden religioso llegó por primera vez en Sicilia.
La iglesia padeció los daños del terremoto del 1693 y mantiene, de la estructura original la, ya mencionada, espléndida portalada y un sontuoso “Rosetón” abierto. El interior, a una “nava” presenta altares en ambos lados, uno de los cuales contiene la célebre “Anunciación”, preciosísimo grupo de escultura del siglo décimosexto, de Antonio Gagini.
El altar central, en fin, está notablemente esculpido en madera con estuques en relieve.
La iglesia de S.María de Bethelemhem, en Modica Bassa, a lo largo de la Avenida y a poca distancia de la Plaza Príncipe de Piemonte, es una construcción que se remonta al 400, aunque mantiene de la estructura original, la sóla portalada de la nave derecha. Presenta internamente tres naves y la bóveda que está preciosamente historiada.
En fondo a la nave de la derecha, está la capilla del Sacramento, en una estructura llana y cubierta por una cúpula de base ortogonal, con penachos arabescos en estilo gótico enriquecido de elementos de origen árabe, normanda y catalana. La iglesia hóspeda las tumbas de la noble familia de los condes Cabrera. La nave de la izquierda acoge un bellísimo belén de arcilla, realizado por el Padre Benedetto Papale, en 1882.
En la avenida está situada la iglesia de S.Pedro, patrono de Modica Bassa, del 1300, después reconstruida a causa del célebre terremoto. Está introducida por un elegante escalinata embellecida de estatuas de los doce apóstoles a los lados.
El interno, basilical es a tres navas, muestra catorce columnas soportantes capiteles corintios. La nave central está decorada con escenas del Antiguo Testamento, mientras que la de la derecha hóspeda dos importantes “grupos”:”la Virgen de Trapani”, atribuida a Giovanni Pisano, y el polícromo “S.Pedro y el paralítico”, de Paolo Civiletti, en 1893.
El convento, del ochocientos, de los “Mercedari” es hoy en día una elegante construcción que acoge internamente dos museos: el museo cívico, que recoge testimonios arqueológicos que se remontan a los períodos paleolítico y cristiano, e importantes cuadros del siglo décimoctavo y décimonono; el museo Ibleo de las “artes y tradicciones populares”, que conserva una rica herencia de instrumentos y utensilios de la antiguas tiendas artesanas, aquí enteramente reconstruidas, y que representa un documento real de la vida y de las actividades del pasado.
La iglesia de S.María de las Gracias está anexa al convento y su construcción fue debida al hallazgo de una tableta de pizarra, en 1615, que refigura al imagen de María y el Niño Jesús. La tableta está preciosamente guardada en el altar central de la iglesia.
La parte superior de la ciudad, Modica Alta, muestra al mismo modo numerosas y bonitas iglesias y edificios, como el de Tommasi- Rossi, notable por la grande portalada trabajada en piedra y , al piso superior, espléndidos balconajes de hierro batido, sostenido de terrazas con másquaras típicas barrocas.
Una calle rica de curvas, también ésta característica de Modica Alta, conduce a la catedral de S.Juan, que se eleva, a la derecha, a la cima de una larga y elegante escalinata. De notar el campanario, que llega al punto más alto de Modica, casi 500 m. sobre el nivel del mar. La fachada, de dos órdenes, está enriquecida de dos parejas de columnas.
Edificio De Leva, a Modica Bassa, es uno de los más sugestivos edificios de la provincia y hóspeda hoy en día oficinas públicas y a menudo muestras de arte. La portalada, estupenda, de estilo arabe-normando (aquí también llamado estilo de los Chiaramonte).
Edificio Polara, situado a lado de la Catedral de S.Jorge, es una espléndida construcción de estilo barroco, introducida de una elegante escalinata. La fachada enteramente domina Modica Bassa y los sobrestantes montes. También aquí hay frecuentes muestras y exhibiciones, además de hospedar una permanente galería de arte.
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MONTEROSSO ALMO
Geografía
Monterosso Almo (24 km. desde Ragusa; 3503 habitantes; 691 m.s.n.m.; c/p 97010; prefijo tel. 0932).
Está situada sobre la cima de un monte, rodeado de montañas más altas que no le permiten de gozar de enormes panoramas como sucede en Chiaramonte, pero que lo protegen de los vientos fríos.
Es el pueblo más alto y más al norte de la provincia. Su territorio es en su mayoría montañoso, pobre y poco regadío a exclusión de algunas pequeñas zonas. Él sigue el perfil de la montaña sobre la que está construido, determinando de esta manera una división en dos partes: inferior y superior.
En Calaforno, entre Monterosso y Ragusa, hay desde ya algunos años una intensa obra de repoblación forestal que está transformando el seco paisaje en un fresco y acogedor pinar. Abajo en el valle, cerca del viejo molino, se abre la gruta de Calaforno: un seguirse de 35 habitaciones que en época remota han servido de necrópolis y después adaptadas a viviendas.
Historia
Monterosso tine raices históricas que llegan a lo largo en el tiempo. En su territorio además de la necrópolis de Calaforno ha sido hallado el habitado de monte Casasia, sito a 738 m. de altura. Estos descubrimientos demuestran como el territorio sea ya estado habitado en tiempos prehistóricos de poblaciones sículas.
Del período griego y romano no se tienen, hasta hoy, documentos. El primer documento que indica la existencia del pueblo es del 300 d.C., en el cual se dice que va asignado al Imperio de Bizancio, junto a los casales de Gulfi y de Comiso, y otra indicación del aldea existe en un bulo del papa Alejandro III a favor del obispo Ricardo, en ocasión de la donación hecha por Goffredo, hijo del conde Ruggero a la iglesia de Siracusa, en fecha 4/5/1168.
En época normanda, pues, Monterosso tenía una suya fisonomía bien estable y un cierto número de habitantes. Es en este período que la aldea asume el nombre de Monte lohalmo.
Después el pueblo parteneció al conde Enrico Rosso de Aidone, que lo redificó, construyendo un castillo cerca de la comarca Casale, del cual no queda ya ni rastro.
A continuación el pueblo hizo parte del condado de Modica: fue en este período que el pueblo tomó el nombre de Monterosso.
Después de la caida de los Chiaramonte en 1393, el condado pasó a Bernardo Cabrera, que obtuvo también el pueblo de Monteroso, después de haberlo permutado con el casal de Militello, a través de un acuerdo con el conde Rosso, unificando por primero el territorio de la actual provincia de Ragusa.
A continuación el territorio de Monterosso pasó a Giovanni Bernardo, hijo de Bernardo Cabrera, que fue obligado a ceder a Ludovico Perollo. El primogénito de Ludovico, Francesco, se casó con una Beatrice Barresi, y su hijo fue llamado “Señor de Monterosso”. El pueblecito fue después comprado otra vez en 1508 por los herederos Cabrera.
El 11 enero del 1693 también Monterosso fue dañado por el tremendo terremoto que funestó toda la Val de Noto. De documentos resulta que Mons Rubens, como venía llamado en aquel tiempo el pueblo, tuvo 200 muertos y fue destruido enteramente.
Economía
La población monterossana se dedica casi exclusivamente al agricultura que representa el pernio de la economía del pueblo. Un discreto desarrollo tiene la pastoría con buena producción de queso de oveja.
El territorio, además que de cereales, tiene una buena producción de almendras, nueces, higos, olivas y discretos viñados, pero sobre todo buenas y grandes cerezas (raffiuni).
Cada año a Monterosso, consigue siempre más resonancia el “Carnaval Monterossano”, con desfile de carros alegóricos, fiesta en la plaza y la “Feria del requesón fresco”, y de los “buñuelos”, una especialidad que en Monterosso es particularmente apreciada.
Pero la fiesta que llama un gran número de personas y de “paisanos” que trabajan fuera del pueblo y también al extranjero, es la festividad del patrono S.Juan, que se celebra el primer domingo de septiembre.
Turismo
Es el pueblo más alto y más al norte del entero ragusano. Habitado ya en los tiempos prehistóricos de poblaciones sículas, como muchos otros centros de la provincia resulta ser de particular interés arqueológico: además de la necrópolis de Calaforno han sido hallados lugares habitados como el Monte Casasia y, en las cercanías, las así llamadas “Grutas de los Santos” con frescos bizantinos.
Empezamos nuestra visita desde la iglesia que lleva el nombre del patrono del pueblo, S.Juan. Se trata de un edificio a tres navas con cúpula y fachada barroca; el interno está decorado con estuques y dotado de un púlpito de madera entallado.
En la plaza están también la iglesia secularizada de S.Ana y varios otros edificios de estilo neoclásico.
Bajando hacia la parte más baja del pueblo encontramos la Iglesia Madre, monumento nacional, reconstruida en estilo neogótico después del terremoto del XVII siglo. La fachada es a “bugnato”, osea formado con piedras trabajadas que sobresalen de la pared, y en el interior, sudividido en tres naves, se encuentran varias obras de arte entre las cuales un crucifijo de madera del siglo XV y dos pilas de agua santa del siglo XII.
Dignos de ser nombrados son el edificio Zacco y la iglesia de S.Antonio, también monumento nacional, está dotada de notables tesoros artísticos como el grande cuadro con el Martirio de S.Lorenzo, el Bautizo de Costantino y la Virgen del Carmelo.
Terminada nuestra visita en el centro, podemos hacer una excursión a las “Grutas de los Dineros” y de los “Santos” recorriendo por algunos kilómetros una carretera no asfaltada. Se trata de antiguas tumbas transformadas en viviendas, en cuyo interno, circula la leyenda que hayan sidos enterrados dineros, que se pueden hallar sólo si se conocen particulares rituales y formulas mágicas.
Otras excursiones posibles en el territorio de Monterosso son los de la zona de Calaforno y Monte Lauro. La primera nos permite de penetrar en un ambiente natural y reposante y de extrema belleza creada a consecuencia de la repoblación forestal del 1963; la segunda, sin embargo, nos conduce sobre el más alto monte de los Ibleos, en un ambiente completamente diferente, de una hermosura salvaje, pero igualmente sugestiva: desde la cima se goza de un amplio panorama que abraza la entera provincia.
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POZZALLO
Geografía
Pozzallo (33 km. desde Ragusa; 17176 habitantes; 20 m.s.n.m.; c/p 97016; prefijo tel.0932).
Es el único ayuntamiento marítimo de la provincia de Ragusa; extendido en las orillas del mar con magníficas playas muy frecuentadas. Pozzallo empieza ha tener importancia sólo en el siglo XIV como desembocadura al mar del Condado de Modica, cuando los Chiaramonte construyeron un “Descargador”en cuyo alrededor han nacidos los primeros barrios del pueblo, como el barrio llamado Scaro, con calles estrechas, típicas de los centros mediterráneos.
Por lo restante la ciudad tiene aspecto moderno, con calles reptilíneas y distribución urbanística enrejada, con una buena parte de las viviendas que tienen la entrada en balconajes sobrelevados de las calles, que las hacen muy características.
Historia
El ayuntamiento de Pozzallo ha tenido importancia sólo en el siglo XIV como desembocadura al mar del Condado de Modica, cuando los Chiaramonte construyeron un “Descargador”.
Pero su territorio ha sido habitado también mucho tiempo antes, tan que Paolo Orsi en algunas inspecciones suyas descubrió rastros de ruinas bizantinas y sepulcros más antiguos que atestiguan actividades humanas en estos lugares.
Testimonios del período romano y bizantino se sacaron a la luz gracias a descubrimientos casuales que lograron hallar monedas romanas de un período de dos siglos, entre el 72 y el 250 d.C.. En estos siglos este tramo de costa tenía pozos de agua dulce, a los cuales tomaban los barcos de pasaje, por eso Pozzallo significa Pozo al mar.
Después de la domonación mora, Pozzallo pasó en mano árabe y llegó a ser una de las escalas donde encontraban refugio las galeras dispuestas para lanzar bolas de fuego para quemar los barcos enemigos. Estos barcos se llamaban “dromoni”.
La verdadera historia de Pozzallo, de todas formas, empieza con Manfredi Chiaramonte, cuando se construye un “Descargador”, osea unos almacenes, en corespondencia de los cuales venían realizados algunos puertezuelos habilitados para el cargo de mercancías en los barcos.
Bajo los Cabrera el proyecto del Descargador de Pozzallo fue potenciado con la construcción de otros almacenes y la ampliación de los existentes. La función principal del Descargador era recoger la gabela, osea el canon anual que los propietarios rurales enfiteutos pagaban al conde, no en moneda sino en trigo.
En este período las costas no sólo del condado, sino todas las del Mediterráneo estaban infestadas por barcos corsarios, que se iban haciendo cada vez más peligrosos asaltando también los pueblos internos. Propio en sequito a estas incursiones piratas, Giovanni Bernardo Cabrera, entonces conde de Modica, obtuvo por el rey Alfonso V de Aragón el permiso de construir una torre defensiva para el Descargador de Pozzallo.
Así en 1429 empezaron las obras de construcción de esta poderosa torre rodeada por el mar, que con muros espesos más de dos metros, con garitas salientes, con troneras y con sus treinta metros de altura, podía servir para señalar eventuales peligros a otros lugares más lejanos.
La torre y el Descargador en los años tienen cada vez más fama, sea por la buena defensa que por el óptimo comercio, hasta el terremoto del 1693, cuando la torre fue destruida, pero en seguida reconstruida, porque propio en ese período estaban aumentando las correrías bárbaras.
Esta vez a la torre fue añadida una grande plataforma almenada, por tres lados rodeada por el mar, y asumió el aspecto que tiene hoy en día.
En todos estos siglos Pozzallo había sido un pueblo de Modica, pero con el decreto de Francesco I de Borbone, rey de las “Dos Sicilias”, en día 12 junio 1829, “El pueblo llamado Pozzallo, actualmente dependiente del Ayuntamiento de Modica... se erige en separado Ayuntamiento”.
Con el fin del feudalismo en Sicilia, no teniendo más la obligación de la entrega de trigo al conde, desde el 1816 el Descargador y también la torre perdieron importancia, hasta el casi completo abandono, si se salva el período durante la segunda guerra mundial, en el cual la torre fue usada como postación antiaérea.
Actualmente la torre es Monumento Nacional, además de símbol y blasón de la ciudad.
Economía
Pozzallo es un centro turístico, marino y pesquero conocido por la enorme producción de algarrobas, exportadas también al extranjero.
A deferencia de los otros centros de la provincia, que llevan sus economías casi exclusivamente a través de la agricultura, Pozzallo se basa además de las actividades marinas, también en el comercio y en la industria.
Las millares de toneladas de algarrobas, recogidas en la provincia vienen enviadas desde Pozzallo, además de varias ciudades italianas también hacia el extranjero, mientras tanto una parte viene elaborada en fábricas locales para la extracción de alcohol.
Otras actividades presentes son algunos oleificios y jabonerías.
Turismo
Interesante es la torre construida por el conde Bernardo Cabrera para protección a las incursiones piratas.
De notar el Ayuntamiento y la Catedral. Detrás de la torre está el Palacio Musso, del 1926, con elementos en estilo liberty. Merece una parada también el Parque Tedeschi de finales de ochocientos.
Alrededor del pueblo sobreviven a las zonas bonificadas algunos pantanos salados ( los pantanos Goriffi, Sangerini e Cuba) última etapa de los pájaros emigradores hacia el África, y paraiso por los aficionados de bird watching.
RAGUSA
Geografía
(258 km. desde Palermo; 67535 habitantes; 502 m.s.n.m.; c/p 97100; prefijo tel.0932).
Aunque excluida por los comunes recorridos turísticos, Ragusa es una sorpresa interesante, sea por la posición geográfica, sea por la riqueza de su patrimonio artístico.

Está dispuesta sobre una roca caliza entre dos valles: la cava de S.Leonardo y la cava de S.Domenica. la ciudad está dividida en dos núcleos distintos, Ragusa Inferior (la antigua Ibla) y Ragusa Superior, separados por el “Valle de los Puentes”, un profundo barranco atraversado por cuatro puentes, entre los cuales recordamos el puente de ochocientos de los Padres Cappuccini.

La ciudad patentiza en las diferentes estructuras urbanas su pasado de localidad en parte destruida por una intensa actividad sísmica. Después del catastrófico terremoto del 1693 se procedió a la reconstrucción de la ciudad vieja en el mismo sitio de la originaria (Ibla) y a la construcción de nuevos edificios en la comarca Patro, primer núcleo de Ragusa Nuova (Nueva). Éste constituye aún hoy el barrio histórico de la ciudad: de distibución urbanística medieval, con la reconstrucción del ‘700-‘800 presenta un aspecto armonioso y arquitectónicamente saturado, rico de iglesias y palacios barrocos.

El centro nuevo, meno rico de monumentos, se dispone sobre un retículo urbano de tipo moderno, con calles anchas y simétricas.

Historia

Ragusa Ibla nace sobre los cimientos de la antigua Hybla Heraea que fue fundada por los Sículos, de los cuales quedan muchos testimonios, como los sitios funerarios en sección rectangular bien visible en el valle de Gonfalone, por la carretera que lleva hacia Modica.

Algunos siglos más tarde sufrió la invasión de los Griegos, de los cuales asimiló profundamente las costumbres. Del período griego no quedan centros habitados, sino sólo necrópolis, tumbas escavadas en la tierra y en la caliza y tapadas con chapas de piedra, de las cuales existen varios testimonios. La más importante es la del Monte Rito, además de aquellas descubiertas en las comarcas Cortolillo, Balatelle, Cava Pece, Cucinello e Tabuna.

Hybla H. guardó su independencia hasta la mitad del III siglo a.C. cuando, a la llegada de los Romanos, toda la Sicilia perdió la independencia, llegando a ser una “provincia Romana”. Después de la división del Imperio Romano en Imperio de Oriente y Imperio de Occidente, la ciudad pasó aproximadamente cinco siglos bajo la dominación bizantina y cambió el nombre de Hereusium en Reusia. A lo largo de este período la ciudad, como la mayoría de Sicilia, poco protegida por los Bizantinos, sufrió seguidas y repetidas correrías por parte de los Vándalos, Gotones y Visigodos. Los únicos testimonios restantes de la dominación bizantina son algunas tumbas, entre las cuales la más importante es la de las Trebacche en el vallejo de Buttino, donde están otras grutas sepulcrales. En la cercana comarca Centopozzi se han encontrado numerosos pozos (de aquí el nombre “Cienpozos”), quizá en testimonio de un lugar habitado.

En 844 los Árabes ocuparon Reusia por primera vez, pero los habitantes se defendieron logrando rechazarlos. En 848 los Árabes volvieron y lograron ocupar la ciudad imponiendo duros pactos de sumisión. Después de una breve rebelión a los Musulmanos en 868 y la inevitable reconquista árabe, Reusia aceptó los nuevos dominatores y su nombre se mudó en “Rakkusa” o “Ragus”. Los Árabes, en el curso de dos siglos de domonación, mejoraron no sólo la agricultura, sino también los comercios, las industrias y por eso el bienestar social; preciosa fue también la contribución que dieron al campo artístico y cultural en general.

A los Moros seguiron los Normandos que, bajados en Sicilia en 1060, completaron en treinta años la conquista de toda la Isla y de Ragusa, ya Condado, que fue asignada por Ruggero I al hijo Goffredo,primer conde de Ragusa. En este período el nombre de Ragus se cambió definitivamente en Ragusa.

Luego la Sicilia fue tierra de los Suevos con Enrico VI y el Condado de Ragusa se volvió en patrimonio del rey. Después de la domonación suevas siguió la frencesa con Carlo de Angió, que pero duró poco, porque su malgobierno desencadenó la revuelta de los Sicilianos, que llegó a la cumbre con los “Vespri Siciliani”. En Ragusa la rebelión fue guiada por Giovanni Prefolio; que el 5 abril del 1282 se sublevó contra el presidio francés librando la ciudad. Prefolio fue nombrado goberador de la ciudad y , cuando Pietro de Aragón fue llamado para reinar en la Isla, Ragusa se volvió en Condado y Prefolio detuvo el comando. Es en este período que se impone la familia Chiaramonte, que llevó el Condado por más de un siglo hasta la llegada de los Señores de Cabrera. Uno de los acontecimientos más ricos de desarrollo para el Condado fue aquello de la concesión de las tierras en enfiteutis a empezar desde el 1452. Consistía en un contrato agrario que aseguraba al titular de disfrutar de un fondo con la obligación de mejorarlo, pagando un canon anual en natura o en dinero. Con la introducción de esta istitución empieza en el Condado una verdadera revolución agrícola, ya que cada enfiteuta procuraba de mejorar su propia posición económica y social, incrementando los cultivos e introduciendo aquellas obras que acrecían la productividad de los campos que hasta entonces estaban casi sin cultivar. Los nuevos nobles, junto a los viejos, no mejoraron sin embargo la situación de la población, y las fuertes rivalidades entre las diferentes familias continuaron por siglos hasta cuando el 17 abril del 1695 fue pedido el decreto de la división de la ciudad de Ragusa en dos, Ragusa Nuova (Nueva) y Ragusa Vecchia (Vieja). Después de menos de ocho años, el 27 de marzo del 1703, fue pedido un nuevo decreto con el cual se confirmió la unión de las dos Ragusa en una. No obtante esta nueva reunión continuaron las luchas internas para la división del poder político y la relativa repartición de las tierras.


En 1713, con el tratado de Utrecht, Sicilia pasó a los Savoias, aunque el condado de Modica quedó a los españoles, a los cuales siguieron los austríacos en 1720 y los Borbones en 1738.

Con la empresa garibaldina del 1860, Ragusa y Sicilia entraron hacer parte del Reino de Italia. En 1865 la ciudad fue nuevamente dividida en dos, Ragusa Inferior, es decir la antigua Ibla, y Ragusa, la nueva.

En 1922 Ragusa Inferior fue llamada Ragusa Ibla, pero sólo cuatro años más tarde, en 1926, Ragusa volvía a ser un sólo ayuntamiento y capital de la provincia.

Economía

Desde el punto de vista económico la ciudad se enorgullece por la presencia de aceites esenciales y combustibles líquidos en las minas de rocas asfálticas. En 1953 fue barrenado el primer pozo de petróleo: desde entonces otros yacimentos son constantemente productivos.

En cuanto conciene la agricultura una enorme importancia ha asumido, en la zona costera, en particular en la urbanización de Marina de Ragusa, el cultivo en invernaderos, mientras que en el campo zootécnico es activo la cría de bovinos de la raza modicana, en parte integrada con otras razas.
Junto al ganado vacuno también algunos típicos productos favorecen la economía local, como por ejemplo el típico queso ragusano, el “caciocavallo”.
La actividad agrícola en el ragusano adviene sobre todo en la masada; generalmente muy grande, y constituida de un amplio patio central enladrillado, “u bagghiu”, el corazón del edificio, almacenes usados para los utensilios, para la cosecha del trigo, estando la masada ragusana unida contemporáneamente al ganado y al cultivo de cereales. Además, en las masadas más importantes, se nota también la presencia de una iglesia. Estas construcciones, sea la más simples sea la más completas, se introducen en manera armoniosa en el paisaje circunstante, estando construidas con la caliza.
Importante producto del ragusano es también la miel, característico el de “satra”, un zarzal que crece en las mesetas. Un cierto desarrollo han asumido las pequeñas y medianas industrias de transformación de los productos agrícolos, conserveras y lácteo-queseras favorecidas por la cresciente disponibilidad de las materias primas.
Entre la más típicas y difusas expreciones de artesanía está presente la elaboración de la lata, del cobre y del hierro batido.
A nivel casero y amador está difusa la práctica del bordado, a mano o con el telar.
La población siciliana y la de Ragusa en particular tienen un rico calendario de espectáculos tradicionales y fiestas religiosas populares con procesiones y ritos, a los que la gente partecipa con gran entusiasmo. La ceremonia más singular es la fiesta de S.Jorge que se celebra el último domingo de mayo. La iglesia viene adornada para la ocasión con estandartes, flores y luces y con la estatua del sancto puesta al centro de la iglesia para la veneración de los fieles. En esta ocasión se abren las bonitas puertas esculpidas, cubiertas durante el año por dos antas. Son de obligación todas las misas solemnes y las prácticas religiosas de una fiesta patronal que empiezan una semana antes. La estatua, que no pesa mucho, consiente a los portadores de danzar casi a paso de música, de darle vueltas y de levantarla hasta lanzarla por el aire y volvierla a coger. S.Jorge está representado vestido de soldado con coraza y una larga lanza, con la que mata el dragón que le está abajo. La estatua está precedida por otro portante en el que está puesta la “Santa Caja” de plata trabajado con las reliquias del Santo. La estatua viene puesta en la plaza desde donde se forma la procesión y empieza el recorrido de las características calles de Ibla.
Turismo
La visita de la ciudad puede empezar con la de la Basilica de S.Jorge ejemplo imponente del barroco siciliano. Últimada en 1775 sobre un diseño de Rosario Gagliardi, presenta una elaborada fachada dividida en tres partes de agrupamientos de columnas y motivos decorativos típicos del época. La parte central, estrecha y larga, concluye en una cúpula del ochocientos alta más de 40 metros y sostenida por 16 columnas dispuestas de dos en dos.
No obstante los elementos arquitectónicos apartengan a épocas diferentes – la escalinata y la cúpula son posteriores a la iglesia – el conjunto resulta extraordinariamente armonioso. Al interno, en la nave central, encontramos 13 vidrieras historiadas representantes los martirios de S.Jorge, pintado por Vito D’Anna y, en la sacristía, un bonito cuadro en el altar de mármol, notables esculturas de escuela “gaginesca” y un rico “Tesoro del Santo”.
En plaza Pola, la iglesia de S.José presenta una fachada muy similar a la de la Basilica de S.Jorge, y es por esto que viene atribuida al Gagliardi. En el interior, de forma elíptica, se puede ver todavía la simple fachada ornada de una bonita portalada con el escudo del orden conventual y un pequeño campanario barroco. En el interno de una nave, además de estuques y algunos cuadros, se conservan otras preciosas obras barrocas, además de la presencia de una bonita estatua de plata de S.José del 1600.
De vuelta de la Plaza Pola, y embocando la calle Orfanotrofio, nos acoge la iglesia de S.Antonio, ya Santa María la Nova, con una bonita portalada oval a un lado, resíduo de la antigua iglesia en estilo gótico, y el actual portalejo barroco.
En el interior se puede ver todavía, en la portalada de la sacristía, otro resto del antigua estructura.
No muy lejos está la entrada del Parque del ayuntamiento o Jardines Ibleos, bien mantenido, amplio y panorámico: desde su balconada se puede disfrutar de estupendas vistas sea de los montes enfrente sea del valle del Irminio.
En el interno del parque hay tres iglesias: las de los Cappuccini con convento, la de S.Giacomo y la de S.Domingo o del Rosario, del campanario con mayólicas coloradas, pero en malas condiciones, con grandes líneas de fracturas en la fachada.
Poco antes del ingreso surge la iglesia de S.Jorge Viejo con una bonita portalada en estilo gótico-catalano, con en la luneta S.Jorge que mata el dragón, y en los dos rombos laterales las águilas aragonesas. La iglesia de S.Jorge, erigida hacia la mitad del siglo XIV, en el período chiaramontano, tenía que ser muy grande ( a tres naves) y seguramente muy bonita, al juzgar de la sontuosidad de esta portalada, aunque si ya casi del todo corroida del tiempo, conserva su antigua belleza con las esculturas en la dulce roca local, que parecen bordades.
Al interior del parque, como ya dicho, surgen las interesantes iglesias de S.Domingo, con el campanario de arcilla polícroma, de origen del trescientos, y la de los Cappuccini Viejos, caracterizada de una simple fachada avivada de cuatro parastas a capiteles corintios que sostienen un frontal neoclásico acompañado de dos pequeños campanarios. El interno de la iglesia, con techo a estructura triangular de sostén echo de madera, conserva uno de los más bonitos cuadros de Ragusa, el tríptico de Pietro Novelli (el Monrealese), representa la Virgen entre los ángeles y santos, (uno de los apóstoles es un retrato suyo).
Poco más distante surge la Iglesia de “Santa María de las Escaleras” en la calle XXIV Mayo. Reconstruida después del terremoto, se han salvado la portalada, un bonito púlpito gótico y el campanario. Al interno dignos de nota son los arcos de tipo gótico y del renacimiento y una imagen del quinientos de la Virgen, obra de arcilla de la escuela de Gagini. Desde la terraza delante de la iglesia parten las escaleras (casi 250 ecalones) que, a tramos, nos llevan a Ragusa Ibla.
Aquí, en el antiguo núcleo ciudadano, se encuentra la Iglesia de “Santa María de la Idria” del setecientos. La iglesia fue construida por el orden de los Cavalleros de Malta en 1639, cuando obtuvieron a Ibla una encomienda del Orden de los Cavalleros Jerosomilitanos. Sobre la puerta se nota todavía la cruz del orden maltés.
El interior está fastuoso, con sontuosas decoraciones en los altares, diferentes el uno del otro. A la izquierda de la iglesia se erige un campanario que, además de la celda campanaria, sostiene un balaustre, que circunda un cupulino, cuya base octogonal está cubierta de ladrillos polícromos de Caltagirone, decorados con floreros y flores.
Poco más lejos se encuentran el edificio Cosentini y el edificio Bertini. El primero es una típica construcción del barroco siciliano del ‘700. Probablemente éste es el más característico de estos edificios, con elegantes balcones, sostenidos de ornadísimos mensulones con una serie de personajes y un repertorio de animales, monstruosos, fieras, caras horribles y fantasticas, que son precisamente una característica del barroco. Edificio Bertini, realizado por la familia Florida hacia finales del ‘700, fue después comprado por los Bertini, de los cuales tomó el nombre. La característica de esta construcción son tres mascarones, puestos sobre las bóvedas de las ventanas. Los tres mascarones han sido objeto de varias interpretaciones, pero la que más comúnmente viene aceptada es la de los “tres potentes”. El primer mascarón representa el pobre deforme, que, con la lengua hacia fuera, con algunos dientes mancantes y con la nariz enorme, tiene la expresión del que, no poseyendo nada, no puede ser privado de nada. En la otra extremidad estaría representado el comerciante con turbante, con los bigotes bien cuidados y con el aspecto tranquilo, símbol del que tiene todo y que todo puede gracias a su dinero. La figura central representa un noble señor, con mirada decisa y segura, él que puede hacer toda cosa, y representa por lo tanto el poder del aristocracia. El noble, en cuanto al centro de la sociedad, está esculpido en posición frontal, entre pobreza y riqueza.
Otro edificio que merece ser visitado es la Catedral de S.Juan que se encuentra en la plaza homónima. La iglesia, construida entre el 1706 y el 1760, presenta una bella fachada barroca ricamente decorada, una imponente portalada y un campanario a cúspide. De ver, en el interno, las apreciadas decoraciones en estuque de las capillas del ochocientos. Detrás de la iglesia se encuentra la Casa Canónica, bonito edificio barroco con varias ventanas balconadas.
Tomando la Avenida Italia, sobre la derecha de la Catedral, y desviando hacia la calle Scuola, se llega a la Plaza del Carmen con el Santuario de origen del setecientos pero de más reciente reconstrucción.
Entrando en la calle del Mercato, desviando a a la derecha hacia la calle XI Febbraio y después a la izquierda hacia la calle Di Stefano, se llega a la plaza del Duomo. Además de las pomposas basilicas, la ciudad hóspeda el Museo Arquelógico Ibleo en la calle Natalelli, preparado en la planta baja del Hotel Mediterráneo, que conserva los repertos arqueológicos de las excavaciones hechas en la provincia ragusana. Están catalogados topográficamente y cronológicamente a partir del neolítico y divididos en secciones. La primera sección recoge los testimonios del Neolítico hasta la edad del Bronce (cultura de Castellucio). La segunda está dedicada exclusivamente a los hallazgos de Camarina: equipos de necrópolis, modelinos de la ciudad y cerámicas helenísticas y romanas. La tercera sección hóspeda numerosos testimonios de las primeras instalaciones sículas: de particular interés es la documentación relativa al centro de Monte Casasia y de las necrópolis de Castiglione y de Ragusa Ibla. La cuarta sección recoge documentos relativos a los centros de edad helenística, en particular las excavaciones de Scornavacche, y la reconstrucción con materiales originales de la tienda de un ceramista. La quinta sección hóspeda materiales de edad romana y tardoromana con una rica documentación de los centros de Caucana y de S.Croce Camarina, adonde fueron hallados dos bonitos mosaicos pavimentales que pertenecen a una iglesia paleocristiana.
El primer puente de Ragusa, llamado Puente Viejo o Puente de los Cappuccini fue construido gracias al interesamento de los frailes, particularmente de Padre Occhipinti Scopetta, que fue unos de los primeros a reconocer la necesidad de un puente que superase el valle de Gonfalone. El puente, ideado por el ing. Garruso e inaugurado en 1835, fue hecho a dos órdenes: el inferior a 4 arcadas y el superior a 10. Una breve excursión se puede hacer a dos km. de Ragusa adonde se encuentran las instalaciones de extracción y de elaboración de la caliza bituminosa. A cielo abierto o en galería, ellas representas uno de los más grandes complejos de este genero. No muy lejos de las minas, excavaciones recientes ha sacado a la luz una “latomia”, es decir un antro excavado en la piedra, con tumbas de edad paleocristiana (IV siglo d.C.).
Desplazandonos de Ragusa, y procediendo hacia S.Croce Camarina, a casi 20 km., podemos llegar al Castillo de Donnafugata.
De gran efecto escenográfico, y por eso varias veces transformado en un set cinematográfico, este debe su nombre a un topónimo de origen árabe que se remonta al año 1000, cuya traducción suena como “Fuente de la salud” transformado después a nivel dialectal en “Donnafugata” y “Donnafuata”. En la forma actual el castillo, o torre residencial, se remonta a la segunda mitad del ochocientos: edificado por Corrado Arezzo, barón de Donnafugata, en el curso de los siglos hubieron varias modificas tanto que ningún estilo bien definido le resulta propio: la grande terraza de la fachada y los dos torreones redondos están flanqueados de pequeños edificios, abiertos en más lados y con columnas, de edad tardo renacimental y de un edifio más pequeño en estilo gótico veneciano de principios del ‘900. De las totales 122 habitaciones, en parte abiertas al publico, previa comunicación a las oficinas del ayuntamiento de Ragusa, son exclusivamente las que están situadas en el primer piso, suficiente, de todas formas, a crear un atmósfera particularmente lujosa e imponente. Circundan el castillo bien ocho héctares de parque enriquecidos por la presencia de una construcción neoclásica, la llamada “Coffee-House”, un laberinto, grutas artificiales y curiosos e insolitos mecanismos escondidos, definidos “bromas”, cuyo objeto era en aquel tiempo de entretener agradablemente los huéspedes del barón.
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SANTA CROCE CAMERINA
Geografía
El ayuntamiento de Santa Croce Camerina se encuentra sobre los más bajos acodos de los Ibleos meridionales y está entre los más pequeños municipios de la provincia. El pueblo, que cuenta casi 7000 habitantes, tiene un aspecto tranquilo, que se lo da también la sobria distribución urbanística con calles regolares y bonitos edificios.
Está situada a pocos kilómetros de la costa, donde encontramos las localidades balnearias de Casuzze, Kaucana y Punta Braccetto que, en estos últimos años han habido un intenso desarrollo turístico gracias a las hermosas playas, al límpido mar y al clima agradable.
Historia
Santa Croce Camerina es uno de los pueblos de la provincia entre los más ricos de arte y de historia antigua. Ésta es heredera de instalaciones muy antiguas e históricamente muy importantes, como las de Kamarina, Kaucana, el Casal de Santa Croce...
Ya antes del acontecimiento histórico más importante de la provincia, la fundación de la griega Kamarina, el territorio de la costa ha sido interesado por instalaciones prehistóricas de una cierta consistencia. Se han descubiertos, pues, numerosos sitios prehistóricos de la primera edad del bronce, en la llamada “facies castelluccia”.
Kamarina fue fundada en 598 a.C., como punta adelantada de la política de expansión siracusana en el área demarcada por el Hipparis y el Oanis, los actuales Ippari y Rifriscolaro. El pueblo empezó pronto a prosperar y con la prosperidad llegó tal vez el deseo de una mayor afirmación. Con la ayuda de algunas ciudades griegas de la Sicilia meridional, entonces, declaró guerra contra Siracusa, y por ésta fue derrotada, con sus aliados, en 553 a.C., después de menos de cinquenta años de su fundación.
En los tres siglos siguientes Kamarina vió períodos de gran resplandor, poder, libertad y reconstrucción, alternados por otros de miseria, decadencia, esclavidud y destrucción, hasta que los Romanos la ocuparon en 258 a.C., bajo el mando del cónsul Attilio Calatino, y, después de un largo cerco, la saquearon y la abatiron.
Los pocos Kamarineses que se salvaron de la destrucción del pueblo se refugiaron en las cercanías de Punta Secca (entre Punta Braccetto y Casuzze), construyendo más aldeas separadas, que, distribuidas entre la costa y las zonas internas, tomaron el nombre de Kaucanae.
Cerca del siglo V d.C. hizo su aparición, en estas zonas, el Cristianismo: son testimonios las celdas sepulcrales con nichos en las paredes y tumbas pavimentales, excavadas en la tierra caliza de una pequeña “latomia” en camarca Pirreria, donde surge también en ese período una iglesita y cerca de la comarca Mirio, junto a una pequeña necrópolis, surge un pequeño santuario, en el cual estaba representada, entre las otra imágines, una Santa Elena (madre del emperador Costantino) con la cruz del Cristo.
A principio del V siglo d.C. empezó una fase de decadencia de estos núcleos que llevó a un progresivo pero inexorable abandono de estos territorios.
Del período árabe queda muy poco. En los documentos, después de la dominación musulmana, se encuentra el topónimo de Rosacambra y no más Kaucana, señal que este último núcleo había ya desaparecido.
Con Ruggero II el Normando, el territorio de los condados de Modica y Ragusa fue donado a Silvestro, conde de Marsico. En 1551, Rosacambra y el Casal de Santa Croce fueron donados por él, junto a otras tierras, al Priorato del antiguo monasterio Benedictinos de los SS. Lorenzo y Felipe de Scicli, y luego estos territorios fueron alquilados con contratos plurienales por nobles de Ragusa o de Scicli, sobre todo para pastos, hasta el 1450, cuando Santa Croce y las tierras de Rosacambra fueron alquiladas por un período muy largo, en principio temporáneo luego perpetuo, a don Pietro Celestri, un noble del condado de Modica y estratego de Messina.
Con don Pietro Celestri el feudo de Santa Croce fue repoblado por campesinos de Scicli y de Modica y detrás de su guía empezaron a nacer las primeras viviendas, los establos y las primeras alusiones de organizacciones urbanas, que constituyeron el primer núcleo del casal de Santa Croce. Con su muerte, sucedida en 1494, el feudo empezó a despoblarse especialmente por las seguidas incursiones piratas, que asaltaban las costas indefensas.
Una vuelta decisiva para Santa Croce se tuvo en XVI siglo, con Gian Battista Celestri. Nombrado marqués de Santa Croce contribuió en manera determinante a el aumento de su ciudad. A su muerte lo sucedió el hijo don Pietro IV y su estirpe. Con ellos la ciudad tuvo una mejoría, pero el miedo de los piratas que saqueaban continuamente la costa, impedían el aumento de la población, hasta que don Pietro V no hizo restaurar dos torres defensivas cerca de capo Scaramia, que dieron mayor seguridad a los habitantes.
Poco a poco el pueblo se consolidió y sin fuertes sacudimientos llegó al 1812, cuando el Parlamento Siciliano decretó la abolición de la feudalidad, y Santa Croce, constituida como libre ayuntamiento, pudo haber su decurionato.
Economía
La economía de la ciudad estuvo y está siempre basada en la agricultura y en el cultivo de primicias en invernaderos de plásticos, actuado con óptimos resultados en principio en la llanura de Vittoria. Visto el éxito de las primeras tentativas, fueron allanadas las dunas de Punta Braccetto y de Punta Secca, y oportunamente las zonas de regadío empezaron a producir notables cantidades de primicias. Actualmente el cultivo de primicias está a la base de la economía local, haciendose elemento caracterizante.
En paralelo se ha desarrollado la cría del ganado. De notable interés, en estos últimos años ha sido el desarrollo que ha tenido la floricultura: vienen cultivadas en invernaderos varias calidades de flores como gladíolos, claveles, tulipanes y rosas que han invadido también los más célebres mercados ligures. Para relanzar todavía más esta nueva actividad, la Administración Comunal ha instituido en el mes de marzo, en ocasión de la festividad del patrono S.José, una “Feria de la flor”, con exposición de pabellones de los mejores ejemplares.
Turismo
Santa Croce Camerina es centro de agricultura y de floricultura. De ver la Catedral del XIII siglo y restaurada en ‘700. El interno, a tres navas, conserva una copia de la Virgen de Loreto del Caravaggio y una estatua de S.José.
A lado de la iglesia está el Palacio Pace en estilo liberty mientras fuera del centro, en la localidad Mezzagnone podemos admirar edificios antiguos como “u vagnu”, construcción de caliza, con planta a cruz.
Desviandonos luego hacia Pozzallo, entre Punta Secca y Casuzze podemos visitar las interesantes excavaciones de Caucana, donde ha sido recientemente instituido el Parque Arqueológico de Caucana. El gran interés arqueológico de esta área costera ha determinado el desarrollo de la actividad turística, avivada por la presencia de centros recreativos.
Siempre cerca de la costa podemos visitar las ruinas de Camarina. Esta ciudad, colonizada por los Siracusanos en 598 a.C., después de haber sufrido varias destrucciones en la tentativa de independizarse de la madre patria, fue definitivamente saqueada por los Romanos en 258 a.C.. de la antigua ciudad, que se extendía sobre tres montes, de los cuales el más importante era el de Cammarana, cerca de la desembocadura del Ippari, se conservan partes de los muros arcaicos y la grande torre.
Interesantes son los restos de algunas habitaciones helenísticas: la “Casa dell’Altare”, así llamada por el altar encontrado en el centro del patio; la “Casa dell’Iscrizione” y la “Casa del Mercante”, donde se han descubiertos algunas pesas e instrumentos de medida. Nos han llegado también los restos de los muros que circundaban el Athenaion, el templo de Atena que se remonta al V siglo a.C., algunos tratos del puerto y varias necrópolis como la de Passo Marinaro y Randello.
El material aquí hallado está conservado en el Museo Arqueológico de Ragusa y de Siracusa. En Cammarana hay un Antiquarium donde están guardados restos de las zonas circunstantes. El conjunto de los hallazgos ha hecho posible la reconstrucción de la instalación de la ciudad, que tenía que ser entre los más bonitos ejemplos de urbanística del IV siglo a.C..
SCICLI
Geografía
Scicli (24 km. desde Ragusa; 25255 habitantes; 106 m.s.n.m.; c/p 97018; prefijo tel. 0932).
Scicli es un elegante pueblo situado en un amplio valle entre las montañas rocosas, a la confluencia de tres valles: el de S.Bartolomeo, el de S.María la Nova y el torrente de Modica.
La veste del setecientos que caracteriza el pueblo,es consecuencia del infausto terremoto del 1693, que turbó gran parte de la Sicilia. Los principios barrocos aplicados en la reconstrucción y fundados en la búsqueda de espacios y efectos ilusorios, obtenidos con la sabia disposición de los edificios, de las iglesias y del plan urbano, han creado aquella pequeña joya barroca que es Scicli hoy en día.
Historia
Las orígenes de la ciudad son antiguísimas y inciertas. La hipótesis más lógica es que el nombre puedas derivar de Siclis, apelativo étnico de los primeros seguros habitantes de estas praderas, los Sículos, poblacíon procediente por el Illiria y que, después de una breve estancia en el Lazio ha sido obligada a bajar en Sicilia alrededor del año 1000 a.C..
La primitiva ciudad surge en el monte, llamado hoy en día S.Matteo, donde se notan aún algunos sepulcros excavados en la roca y cubiertos después con chapas de piedra. Sobre este monte están ahora visibles las ruinas del castillo y de la torre triangular, que sirvió casi seguramente como medio de defensa contra las invasiones helénicas.
Notables son los testimonios griegos en el territorio, como lápidas, sepulcros, restos de un habitado griego cerca de la desembocadura del Irminio, fragmentos hechos de arcilla... Cerca de estos restos se encuentran también rastros cartaginenses, hasta la conquista romana, cuando Scicli entre las otras setentaydos ciudades de la provincia de Sicilia fue conquistada u obligada a pagar la décima parte de sus entradas y por lo tanto llamada “decumana”.
También del período romano se conservan hallazgos, especie hacia la desembocadura del Irminio, donde se han encontrados algunos ambientes con pavimento.
Como todas las ciudades sicilianas, también Scicli después de la caída del Imperio Romano de occidente cayó bajo la dominación bizantina y padeció las incursiones de los Bárbaros.
Durante la dominación árabe la ciudad cogió el nombre de Sikla.
Después de este feroz período de conquista, para las ciudades sicilianas empieza un período de desarrollo agrícolo y comercial muy intenso, durante el cual Scicli disfrutó de una excepcional prosperidad, tan que el histórico árabe Edrisi en su libro exaltó la prosperidad económica de la ciudad de Scicli y de sus campos.
A los Moros sucedieron los Normandos, que introduciron el sistema feudal, ya difundido en otro lugar y Scicli y las otras ciudades cercanas fueron consideradas como ciudades del patrimonio del rey.
También bajo los Suevos, sucedidos a los Normandos, Scicli consirvió el privilegio de ciudad del patrimonio del rey y tuvo de Federico II el lema heráldico “Urbs inclita e vittoriosa”.
Así la ciudad sigue la historia de Sicilia y con el fin de la casada Sueva cae bajo la dominación angioina; pero el 5 abril 1282, después el estallido de los famosos “Vespri Siciliani”, también Scicli echó el presidio francés y se puso bajo la protección de Pietro de Aragón.
Fue bajo la dominación aragonesa que se formó el condado de Modica, en que Scicli hizo parte, siguiendo las suertes bajo los Mosca, los Chiaramonte y los Cabrera.
Hay que recordar en este período el acontecimiento más funesto y catastrófico: el terremoto del 1963 que produjo en Scicli casi 2000 muertos y destruyó casi completamente la ciudad.
En los años seguidos Scicli siguió las suertes de toda Sicilia y en particular del Condado de Modica.
El período de la anexión a Italia fue importante pero la ciudad en cuanto en junio de 1860 la población de Scicli proclamó, y fue el primer plebiscito siciliano después de la victoria garibaldina, la anexión a Piemonte con Garibaldi dictador supremo de la isla.
Economía
La economía de Scicli está basada casi exclusivamente en la agricultura intensiva y en la producción de primicias.
El cultivo en invernaderos, que cubre toda la faja costera, está logrando el primer lugar entre los recursos económicos de la ciudad y de la provincia.
Además de primicias y del cultivo en invernaderos, particular importancia tiene también la producción de agrios, aceite, algarrobas, vino y en este último tiempo también de flores.
Turismo
Un tiempo de dominio árabe (864), pasó luego en mano normanda así como recuerda el Santuario de la Virgen de las Milicias a casi 1,5 km. desde Scicli, hacia la costa.
La visita del pequeño centro puede empezar por Plaza Italia donde, además de los bonitos edificios del setecientos surge la Catedral de la Virgen de las Milicias, en estilo barroco, rica de estuques dorados y de frescos. De subrayar la Virgen de las Milicias, una obra de cartonpiedra representante la lucha contra los Moros.
Pasamos pues a la Iglesia de S.Bartolomeo del siglo XV, cuyo interno nos permite de admirar un belén de madera del 1573 pero renovado en época sucesiva.
Edificio Beneventano resulta ser uno de los monumentos barrocos más significativos del entero ragusano.
De recordar son también el Complejo monástico de los Carmelitanos, que se remonta al 1386, y la Iglesia de S.María la Nova en estilo neoclásico pero del siglo XV.
Otras iglesias son las de S.Matteo, muy sugestiva, y de la Croce.
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VITTORIA
Geografía
Vittoria (25 km. desde Ragusa; 55280 habitantes; 168 m.s.n.m.; C/P 97019; prefijo tel.0932).
Se llega ,desde Comiso, a lo largo de un recorrido encantador entre viñetos y viejos molinos de agua ahora ya en desuso, pero que un tiempo aprovechaban la corriente del río Ippari.
Vittoria es el más joven ayuntamiento de la provincia de Ragusa y tiene una distribución urbanística bastante moderna con calles reticuladas que le dan el aspecto de un grande tablero.
La ciudad fue fundada el 24 abril de 1607 por la Condesa Vittoria y está situada en una de las más vastas llanuras de Sicilia, llamada en tiempos remotos “Plaga Mesopotamica Sicula”, ya que linda con dos ríos, el Ippari y el Dirillo.
Historia
No obstante Vittoria sea de orígines recientes, trazas de instalaciones prehistóricas, del período paleocristiano y bizantino, han sido encontradas a testimoniar una ininterrumpida vocación habitativa de la zona, desde la prehistoria hasta la fundación de la ciudad.
En ‘600 esta zona pertenecia al condado de Modica, cuyo conde era Luigi III Enriquez Cabrera,que se había casado con Vittoria Colonna.
A al muerte del Conde, fue mandado al condado como procurator especial, Ippolito Richetti, que aconsejó a la condesa Vittoria de empezar la construcción de una escala comercial, en la zona nombrada entonces “Costa degli Scoglitti”. La condesa tenía intereses sea económicos que políticos de construir un nuevo centro habitado (era un período que, en Sicilia, se construían nuevas aldeas, también porque, cada nuevo centro con un cierto número de habitantes, daba al feudatario un voto más al parlamento regional) pero, en vez que a un puerto aislado, pensaba a la construcción de una aldea en el interior, reparada de saqueos costeros por los piratas. La condesa, entonces, encargó la exploración de Boscopiano (así se llamaba entonces el odierno territorio sobre el cual surge hoy en día Vittoria). Paolo La Restia indicó como mejor lugar para la construcción de la nueva aldea la zona de las “Grotte Alte”, poco distante del mar y rica de agua.
Obtenida la autorización real, la condesa dió principio a la fundación y a la población de la nueva aldea, concediendo a los colonos,que fuesen a habitarla, tierras, privilegios, franquicias y esenciones de los impuestos durante 10 años, indemnidad a los deudores e inmunidad a los criminales.
Seguidamente al sisma del 1693 no muchos fueron los daños acusados a las construcciones y aún menos los muertos respeto a las otras ciudades de la Val de Noto. Las derrumbaciones mayores interesaron el “Castillo” de la condesa y la Catedral de S.Juan, en la que murieron 40 niños, que estaban para el catequismo.
Hoy en día Vittoria ha llegado a un alto número de habitantes y un buen nivel económico en general, gracias a la fuerte voluntad de sus habitantes de mejorar la propia condición social y la óptima capacidad de adaptamiento a las ideas renovativas, sea de un punto de vista del trabajo sea de un punto de vista político-social (como está provado por las partecipaciones a las revueltas revolucionarias, al entusiástico acogimento reservado a Nino Bixio y a la expedición garibaldina y de una partecipación activa a las luchas políticas y sociales de nuestro siglo).
Economía
El territorio de Vittoria es entre los más prósperos económicamente y entre los más intensamente cultivados de Sicilia. La actividad que prevalece continua a ser la agricultura y en estos últimos años se ha particularmente difundido el cultivo en invernaderos.
El cultivo de la vid que, en los años pasados era el recurso principal, continua aún hoy alimentar la producción y el comercio de apreciada uva de mesa y de vinos mezclados de alta gradación.
Famoso el “Cerasuolo”, vino típico vittoriese de pasto, con sabor seco y bonito color, adapto para carnes.
Últimamente se está procurando de incrementar también la actividad industrial, mayormente conectada a la agricultura.
Para el despacho de productos típicos locales, como mostos vinos, uvas de alta calidad, tomates y otros productos de la huerta, ha sido realizado un imponente mercado de frutas y hortalizas al por mayor, rico de pabellones y en continuo desarrollo. Está en construcción un nuevo mercado de las flores, conexo a la fase de transformación de la producción invernadera de frutas y hortalizas a flores.
Turismo
Situada sobre los más bajos niveles meridionales de los montes Ibleos, a la derecha del río, Vittoria es un grande centro de producción de hortalizas, de vinos y de aceite.
La ciudad ha sido fundada en 1607 por la condesa Vittoria Colonna y conserva como particularidad una estructura callejera rigidamente articulada a tablero.
Empezamos nuestro itinerario desde la plaza central, regurosamente cuadrada, de donde asoman la iglesia del setecientos de la Virgen de las Gracias(1754) y el contrapuesto Teatro Municipal de gusto típicamente neoclásico.
En la plaza Ferdinando Ricca encontramos la Catedral, o de S.Juan Batista, patrono de la ciudad.
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LA COSTA
Presentación
Desde Scoglitti hasta Pozzallo, 50 km. casi de costa, varia por aspecto geográfico y arquitectural. Se alternan en efecto, de manera casi regular, playas y escollos, bajos, al mar, y localidades turísticas, pueblecitos de pescadores y pintorescas viviendas.
El territorio particularmente en el último decenio, ha sido fuertemente (no raramente forzadamente) incrementado de estructuras hoteleras y receptivas generalmente, que han consentido de potenciar la afluencia turística en el verano y en la baja estación.
Los resultados no siempre han sido espléndidos y riesgan en algunos casos de asombrar al oservador. Sabe algo de eso Marina de Modica, donde la estructura de un hotel fue construida y dejada incompleta, a pocos metros del mar, en zona Punta Regilione. Otra decenal estructura ha sido recientemente recuperada en la cercana zona Maganuco.
También el ambiente, en compensación, ha sido ocasionalmente protegido y avalorado, como ha sucedido con la creación de una reserva natural en la desembocadura del río Irminio, cerca de Marina de Ragusa, adonde un ambiente riquísimo de vida natural viene preservado por la contaminación humana y por la construcción abusiva, típica de toda la costa.
Las playas, llenas de gente en el verano, estaban también caracterizadas por la presencia de espléndidas, inmensas dunas de arena “misteriosamente” desaparecidas en el curso de los años.
Son, a pesar de todo, estupendas; la arena finísima parece dorada con los rayos del sol, a veces fuertes y decisos, a veces velados por las nubes, suscitan en el agua mudables serpentinas de luz que regalan al mar tonalidades cambiantes de azul que se obscurecen en viola o se endulcen en tonos esmeraldinos, típicos de casi toda la costa meridional de Sicilia.
La vegetación ofrece la presencia de naturales y sugestivos pantanos, árboles de algarrobas y viñedos, que sobre la arena encuentran el propio suelo natural.
Los amantes de las vacaciones sin frenos y de la vida nocturna no pueden hacer menos de visitar Marina de Ragusa, mientras que Sampieri y Donnalucata (aunque ricas de estructuras y locales nocturnos) son aconsejados a quien prefiere unas vacaciones más tranquilas y relajantes.
Primavera y otoño son dos especiales estaciones para los que en verdad desean unas vacaciones diferentes. La temperatura agradable de la costa permite bañarse, hacer surf o tomar el sol también en estos períodos de baja estación, lejos del turismo de masa. Siempre más numerosas son por eso los turistas de la baja estación.
Además, verano o invierno, cualquiera puede gustar los sabores y la hospitalidad de los numerosos restaurantes situados a lo largo de la costa, especializados en cocinar deliciosos platos a base de pescado fresco.
El paseo en los característicos “lungomare” (paseos de la playa), enfrente a maravillosos tramontes y espectaculares paisajes, completan las indimenticables vacaciones, enriquecidas de excursiones en los pueblos del interior de la provincia, facílmente alcanzables.
CAMARINA
Camarina, colonizada por los Siracusanos en 598 a.C., después de haber sufrido varias destrucciones en la tentativa de lograr la independiencia de la madre patria, fue definitivamente saqueada por los Romanos en 258 a.C.. De la antigua ciudad, que se extendía sobre tres montes, de los cuales el más importante era Cammarana, cerca de la desembocadura del Ippari, se conservan parte de los muros arcaicos y la grande torre.
Interesantes son los restos de algunas habitaciones helenísticas: la “Casa dell’Altare”, así llamada por el altar encontrado en el centro del corral; la “Casa dell’Iscrizione” y la “Casa del Mercante”, donde se han descubiertos algunas pesas e instrumentos de medida. Nos han llegado también los restos de los muros que circundaban el Athenaion, el templo de Atena que se remonta al V siglo aa.C., algunos tratos del puerto y varias necrópolis como la de Passo Marinaro y Randello.
El material aquí hallado está conservado en el Museo Arqueológico de Ragusa y de Siracusa. En Cammarana hay un Antiquarium donde están guardados restos de las zonas circunstantes. El conjunto de los hallazgos ha hecho posible la reconstrucción de la instalación de la ciudad, que tenía que ser entre los más bonitos ejemplos de urbanística del IV siglo a.C..
CASUZZE
CAVA D’ALIGA
Viajando en el litoral provincial, entre Donnalucata y Sampieri, está situada Cava d’Aliga, territorio administrativo de Scicli.
El pueblo, aunque está densamente habitado durante el invierno, es sobre todo un lugar de veraneo para la gente de Scicli y para los de fuera, que cada vez más numerosos viene aquí a transcurrir sus vacaciones.
La costa es aqui más escollosa que en el resto de la provincia, pero lo mismo única y frecuentada.
La economía es en prevalencia turística y agrícola.
DONNALUCATA
Donnalucata surge, en la costa, a 8 km. de Scicli.
Pueblo de origen antigüísima, su nombre podría derivar del árabe “Ainlu Kat”, osea fuente de las oras, que haría referencia a una fuente que, según un observador árabe, emetía el agua a intermitencia y sólo durante las oras de la oración musulmana. Algunos históricos creen que sea una milagrosa aparición de la Virgen que sucedío en 901 cuando los Árabes, con al mando el emir Balcane, desbarcaron a lo largo de las costas, puede ser para intentar una reconquista de Sicilia ya en las manos de los Normandos; en aquella ocasión los sicilianos pidieros ayuda a la Virgen que apareció con un manto de luz, “Donna Lucata” (Mujer alumbrada) de ahí el nombre del pueblo.
La importancia histórica del pueblo se deve sobre todo a la facilidad de desembarco en sus costas, fue, por eso, el puerto natural de la más grande Scicli, tanto que en el período árabe fue llamada Marsa Sikla, osea puerto de Scicli.
En zona más alta del habitado, en la localidad Milici, surge la iglesia de la Virgen de las Milicias, precedida de un gran arco que introduce en un corral donde se abre la portalada de ingreso. La iglesia ha tenido en los siglos un gran número de rehacimientos que le han hecho perder el estilo originario; actualmente se ven todavía los restos de una torre normana y de un convento.
Otro monumento importante de Donnalucata es la catedral, construida en 1883 con bloques de caliza clara.
El pueblo posee amplias playas con arena morbida: el ideal para unas vacaciones agradables.
La pesca y el turismo costituyen hoy en día las actividades principales del pueblecito junto al cultivo en invernaderos que ha ya invadido amplias zonas del litoral.
MARINA DI MODICA
Marina de Modica pertenece territorialmente al cercano ayuntamiento de Modica, y representa sobre todo un lugar de veraneo. Los numerosos locales y tiendas quedan, en mayoría, cerradas durante el invierno y la baja estación, y la aldea se despobla notablemente respeto al verano. Pero, por los menos aficionados de la muchedumbre y del turismo de masa, es éste el más bonito período para transcurrir las propias vacaciones o días, lejos del caos ciudadano, en plena tranquilidad y con una temperatura más alta y agradable respeto a la de la ciudad, también en pleno invierno.
La pequeña bahía de Marina de Modica está considerada un pequeño paraiso de los surfers y windsurfes, locales y no, disfrutando, gracias a su especial exposición, de favorables condiciones de viento.
Las numerosas estructuras hoteleras, situadas propio en proximidad de la aldea y la presencia de tiendas, locales nocturnos y discotecas hacen sí que sea el lugar ideal para unas vacaciones veraniegas sin frenos.
MARINA DE RAGUSA
Perteneciente al territorio administrativo de Ragusa, Marina de Ragusa es el más famoso y célebre entre los centros balnearios de la provincia y de Sicilia sur-orienal.
En los últimos quince años, en particular, ha tenido un notable desarrollo sea por las estructuras sea por la extenxión urbana, por las cuales parece ya una pequeña ciudad.
La vieja Mazzarelli (nombre del pueblo hasta el 1928) fue, y es aún, un importante centro productivo de piedra asfáltica (también exportada) y de algarrobas, de las cuales se extrae el alcohol.
También aquí, como en Pozzallo, está presente una antigua torre, querida por los Cabrera, en defensa de las costas y del territorio, en el período del condado, y al cuyo rededor ha nacido el nuevo centro.
La economía está prevalentemente basada en el turismo y en la agricultura, particularmente en el cultivo en invernaderos.
PUNTA SECCA
PUNTA BRACCETTO
SAMPIERI
Siempre siguiendo el litoral marítimo, en dirección este, se llega a Sampieri, quizá el más característico de los pueblos de la costa, con sus casumbres en piedra y sus callejuelas, casi al lado del mar, y con su aspecto típico de pueblicto de pescadores, ya casi en extinción a lo largo de la costa de Sicilia.
No obstante este pintoresco y “antiguo” plan urbanístico, Sampieri está pero bien desarrollada para todo lo que interesa el turismo, de restaurantes a hoteles, de locales nocturnos a playas, entre las más hermosas y largas de todo el litoral ragusano.
“U Stabilimientu bbruciatu” (el establecimiento quemado), un tiempo fábrica de ladrillos luego casualmente quemada, situada a muy pocos metros del mar, en el arrecife entre Sampieri y Marina de Modica, constituye hoy en día una atracción por su aspecto decadente, más veces usado como set cinematográfico.
SCOGLITTI
Pertenece a la administración de Vittoria, Scoglitti es un interesante centro pesquero y turístico.
Eventos característicos son, por la tarde, la venta de subasto del pescado, que anima el pueblo, y las fiestas religiosas del patrono S.Francisco y la procesión de la Virgen de Portosalvo.
La localidad se ha desarrollado mucho, particularmente en el último decenio, al turismo.
Turismo y agricultura, en particular el cultivo en inveraderos, constituyen los sectores económicos principales de Scoglitti.